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¡De Hijos y Siervientes!
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¡De Hijos Y Sirvientes!

Por Pastor Bill Taylor

Una publicación de My Father's House, inc. Volumen 5/ Edición 2

Mas a todos los que recibieron a Él, a ellos Él les dio derecho de ser hijos de Dios, a los que creen en Su nombre; los cuales no son nacidos de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. (Jn1:12-13) *Nota: Varias escrituras (o ciertas palabras en las escrituras) citadas en esta edición han sido traducidas en Español de acuerdo a la Biblia “Nuevo King James” de Inglés.

Los hijos de Dios no nacen de la voluntad de hombre; son nacidos de Dios. Ellos son nacidos de arriba. Ellos son niños de Dios; para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual Él nos hizo aceptos en el amado. (Efe1:6) Dios ha sobrenaturalmente hecho los verdaderos creyentes miembros de Su Hijo, (5:30) y de la casa de Cristo. Cristo como Hijo sobre Su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y regocijo en la esperanza. (Heb3:6) Esto continua en advertencias contra desobediencia; No endurezcan sus corazones como en la rebelión, (vs8) porque somos hechos participantes de Cristo, si retenemos el principio de nuestra confianza firme hasta el fin. (vs14) Y otra vez, No seas altivo, sino teme. Porque si Dios no perdonó las ramas naturales, Él a ti tampoco te perdonará. (Rom11:20-21) El derecho para ser hijos de Dios es dado a verdaderos creyentes pero es todavía a la voluntad del Padre, y para ser un hijo no solo tienes que ser nacido de nuevo por fe, pero esa fe tiene que continuar. Tú tienes que continuar en tal fe que te mantiene permaneciendo en el Espíritu de sonship. {*Nota: Hemos dejado el término “sonship” sin traducirlo en Español porque es difícil de traducir. Dios le dio a Pastor Bill Taylor ese término y queremos que lo aprendan tal como Dios se lo enseñó a nuestro Pastor. “Sonship” expresa el estado de ser hijo; es ser en realidad nacido de Dios. Es ser hecho parte de la familia de Dios; no es en ser meramente “adoptado.” Y como entenderán en esta edición, es tener el Espíritu del Hijo-Jesús}  Nosotros recibimos la promesa del Espíritu por fe. (Gál 3:14) El Espíritu de Cristo es el Espíritu de sonship. Y porque son hijos, Dios envió al Espíritu de Su Hijo dentro de sus corazones, clamando, “¡Abba, Padre!” (Gál 4:6) Pero la mayoría de los “cristianos” hoy no son hijos. Hoy la mayor parte de los “creyentes” están en la categoría de sirvientes o hasta enemigos de la cruz. Hay un Espíritu diferente en un hijo que en un sirviente. Y Dios tiene que tratar diferentemente con sirvientes que con hijos y hasta más diferente con enemigos. Porque muchos andan, de los cuales yo les dije muchas veces, y aun ahora les digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es su vientre, y cuya gloria es en su vergüenza--que ponen su mente en cosas terrenales. (Fil 3:18-19) Enemigos de la cruz declaran ser hijos de Dios sin embargo se sirven ellos mismos a expensas de Dios, tratando de usar la iglesia y las cosas de Dios para avanzar intereses mundanos. Ellos no levantan la cruz así que son enemigos. Sirvientes en la otra mano, quizás no aparezcan ser enemigos pero no son hijos tampoco. ¡Pero entonces hay sonship! Es una cosa extraordinaria que en la mayoría de las “iglesias” hoy día hay tres categorías de “creyentes:” ¡Enemigos de la cruz, sirvientes que no heredarán, (Gál 4:30) e hijos!

¡Hijos son excepcionales! Tú no puedes ser un hijo a menos que te hallas puesto a Cristo. Pues todos ustedes son hijos de Dios por fe en Cristo Jesús;  porque todos ustedes que han sido bautizados en Cristo, de Cristo están revestidos. (Gál 3:26-27) Sonship empieza con ponerte a Cristo por fe. Si te has puesto a Cristo, te has puesto el Espíritu del Hijo, a diferencia del espíritu de un sirviente. Jesús no es un mero sirviente de Dios. ¡Él es un Hijo! Hijos son sirvientes también en que ellos sirven, pero hay sirvientes que no son hijos. Si somos hijos nosotros servimos, pero servimos como un hijo en el Espíritu de sonship – del Hijo, Jesús. Un sirviente que no es hijo sirve de un espíritu diferente. No hay realmente ningún acuerdo entre el Espíritu de un hijo y el espíritu de un sirviente que no es hijo. Y ahora porque somos hijos Dios ha mandado el Espíritu de Su Hijo dentro de sus corazones, clamando, “¡Abba Padre!” Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, entonces eres un heredero de Dios por medio de Cristo. (Gál 4:6-7) “De cierto, de cierto” Yo les digo, “todo aquel que comete pecado es un esclavo de pecado.” (Jn8:34) Hay una divina armonía en las escrituras. Si una doctrina es verdadera tú la encontrarás en el Antiguo Testamento, en los evangelios, y en las epístolas. (2Cor13:1) Este pasaje en Juan donde Jesús habla sobre esclavitud a pecado es paralelo a ¿No saben que a quien ustedes se sometan como esclavos para obedecerle, son esclavos de aquel a quien obedecen, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? (Rom6:16) Así que la doctrina de Pablo es igual como la de Jesús. Todo aquel que cometa pecado es un esclavo o sirviente de pecado y tú no puedes llamarte un hijo de Dios si eres un sirviente de pecado. Todo aquel que peca no le ha visto ni le ha conocido. Todo aquel que es nacido de Dios no peca, porque Su simiente permanece en él y no puede pecar. (1Jn3:6,9) Lo que es nacido de Dios no peca porque ese que es nacido de Dios es un “Hijo de Dios,” como Jesús el Hijo de Dios sin pecado. Ese que es nacido de la carne peca por causa del pecado en la carne. Pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. (Rom7:23) Entonces aunque nuestro Espíritu es nacido de Dios, nuestra carne puede todavía crucificar el Espíritu y continuar a pecar si lo dejamos. Ya que crucifican de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y lo someten a una vergüenza abierta. (Heb6:6) Dios nos ha dado el Espíritu de Su Hijo pero podemos rechazar seguir el Espíritu de Cristo. Esto es lo que Hebreos nos advierte en contra y no hay arrepentimiento si tú haces eso. (vs3-6) Jesús dice que un esclavo (sirviente) no permanece en la casa para siempre, pero el hijo permanece para siempre. (Jn8:35) Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. (Gál 4:7) Un heredero tiene una herencia que incluye el ser parte de la casa. Pero un mero sirviente no tiene una herencia. Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. (Gál 4:30)

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. (Rom8:14) El Espíritu de Cristo es el Espíritu de sonship. Pues no has recibido el espíritu de esclavitud otra vez para temor, (esclavitud es servidumbre – Agar) sino que has recibido el Espíritu de adopción (sonship) por quien clamamos: “¡Abba, Padre!” El Espíritu Mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos – herederos de Dios y coherederos con Cristo, (pero esto es condicional) si es que sufrimos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. (Rom8:15-17) Hijos pueden sufrir pero los sirvientes no. Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor Su vida da por las ovejas. (Jn10:11) El buen pastor es un Hijo. Las ovejas son parte de su herencia. Pero el asalariado de quien no son propias las ovejas, ve al lobo (o el sufrimiento) venir y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. (vs12) Porque el asalariado no tiene herencia, su servicio está limitado y muy condicional, mientras que el servicio del hijo es incondicional. El asalariado no se ocupa sobre las ovejas porque él no las posee, pero Yo soy el buen Pastor; y conozco Mis ovejas, y las Mías Me conocen. (Jn10:14) El Espíritu Mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos – herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que sufrimos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. (Rom8:16-17)

Los que son guiados por el Espíritu son los hijos de Dios. (Rom8:14) Y si el Espíritu de Cristo te está guiando, eso es el Espíritu del Hijo de Dios. El Espíritu del Hijo es también el Espíritu de gracia y Él siempre dirige en la manera del Hijo. El que dice que permanece en Él debe andar como Él anduvo. (1Jn2:6) Así que si estás bajo la gracia, tú no estás siendo dirigido por el espíritu de sirviente o el espíritu de esclavitud, sino el Espíritu del Hijo. La única manera que puedes ser dirigido por el Espíritu del Hijo es en actualmente ser un hijo de Dios. Tú tienes que ser nuevamente nacido del Espíritu para ser hecho un hijo. Y si no tienes el Espíritu de sonship, entonces lo que tú tienes no es de Cristo y no tienes una herencia. Ahora, a Abraham y a su Simiente fueron hechas las promesas. Él no dice, “Y a las simientes,” como si de muchos, sino como de uno: “Y a tu Simiente,” el cual es Cristo. Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la Simiente a quien fue hecha la promesa. (Gál 3:16,19) La promesa fue hecha solamente a Cristo. Así que tú no tienes una herencia a menos que estés en Cristo. La única manera de estar en Cristo es en ponerte el Espíritu de Cristo. El Espíritu de Cristo es el Espíritu del Hijo de Dios. Jesús no tiene parte en el espíritu de esclavitud o servidumbre. ¡Ni tú tampoco puedes ser un enemigo de la cruz y ser un hijo! Así que el Espíritu de sonship defina Cristiandad. Cristiandad de Nuevo Pacto se encuentra solamente en el Espíritu de sonship. Y si hijos, también herederos -- herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que sufrimos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. (Rom8:17) Ahora, Si soportas la disciplina, Dios te trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si te deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces son bastardos y no hijos. (Heb12:7-8) Aquí nosotros estamos definidos como hijos de Dios por nuestra propia voluntad de sufrir corrección, para que seamos participantes en la justicia de Cristo. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino dolorosa; sin embargo, después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. (Heb12:11)

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia tiene Cristo con Belial? ¿O qué parte tiene el (hijo) creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois templo del Dios viviente, (si en verdad el Espíritu de Cristo mora en ti) como dijo Dios: “Habitaré y andaré entre ellos; Yo seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo.” Por lo cual, “salid de en medio de ellos, y apartaos,” dice el Señor, “y no toquéis lo inmundo; y Yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros Me seréis hijos e hijas,” dice el Señor Todopoderoso. (2Cor6:14-18) Dios nos recibe como hijos e hijas y nos da Su Espíritu de sonship si nos separamos de las cosas que no son agradables a Él. Solamente los hijos de Dios van hacer eso. Los que no hacen eso no son los hijos de Dios. Es una cosa terriblemente tonta que la “cristiandad” de hoy presume, que todo quien declara ser un creyente es un hijo de Dios.

A veces nosotros cantamos una canción la cual es el Credo del Apóstol, puesto en música. Pero hay personas, algunos quienes hemos recientemente echado fuera de “My Father’s House” que pueden cualificar como creyentes por estar verbalmente de acuerdo con todo en el Credo del Apóstol, pero su conducta prueba que no son hijos de Dios. Solo estando de acuerdo con ciertas cosas de Cristiandad no te hace un hijo. Este es el peligro más grande dentro de las “iglesias” hoy. Teniendo conocimiento no es lo mismo como teniendo el Espíritu. Pablo dice que los Judíos buscan una seña. (1Cor1:22) Ellos quieren ver lo sobrenatural pero viendo lo sobrenatural no los hacen hijos de Dios. Los Griegos buscan conocimiento pero conocimiento no los hacen hijos. Verdaderos creyentes encuentran el poder de Dios y la sabiduría de Dios en Cristo. (1Cor1:24) Nuestra relación con Cristo en teniendo Su Espíritu es lo que nos hace a nosotros hijos de Dios. (Rom8:14) Pablo bota su educación como Judío, lo cuenta como basura porque él desea conocer a Cristo en una verdadera relación Espiritual. Él quiere ser hecho conformado a la muerte de Jesús, tener comunión en Sus sufrimientos y participar en Su poder de resurrección. (Fil 3:7-10) Él puede hacer eso por su unidad al Espíritu de Cristo, la cual requiere que él se quite las cosas mundanas, se ponga cosas piadosas, y haga muchas cosas que nosotros tenemos que hacer también. Y una de esas cosas es, en orden de ser un hijo de Dios tenemos que ya no ser un hijo del mundo. Por lo tanto, tenemos que crucificar todas pasiones carnales y deseos hacia las cosas del mundo. Nosotros ya no servimos al mundo más. No tenemos herencia en el mundo. Nuestra herencia es en Dios, así que como hijos tenemos que servir a Dios en el Espíritu, cual es nuestra conexión inmediata a Su Reino.

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. (Gál 5:24) No hay herencia y nada en nuestra carne que valga estar sirviendo la carne. Y yo sé que en mí (esto es, en mi carne) no mora el bien. (Rom7:18) Tenemos que crucificar la carne para ser hijos de Dios, y esto requiere el poder de la cruz. (1Cor1:17-18) Pero lejos esté de mí gloriarme excepto en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. (Gál 6:14) Como hijos de Dios no podemos servir a Dios y a riquezas; no podemos servir dos espíritus opuestos. (Mt6:24)

 “Hijos de desobediencia” (Efe2:2) es una cosa que los incrédulos son llamados en la Biblia y eso incluye “creyentes” desobedientes. Desobediencia es desobediencia sea que la persona “crea” o no. Una persona que es desobediente es un hijo de desobediencia y es del espíritu de desobediencia. Tú no puedes seguir el espíritu de desobediencia y obediencia a la misma vez. Tú no puedes ser luz y oscuridad a la misma vez. (2Cor6:14-15) Tú no puedes ser un hijo de Dios (los hijos de obediencia son los hijos de Dios) y también ser un hijo de desobediencia. El espíritu de desobediencia tiene que ser crucificado para que el Espíritu de obediencia reine en ti. No puedes ser un sirviente de pecado y también ser un sirviente de justicia. (Rom6:16) Tienes que crucificar el pecado, el espíritu de desobediencia para seguir el Espíritu de obediencia. Y el Espíritu de obediencia es el Espíritu del Hijo obediente, Jesús.

No escribo esto para avergonzarlos, sino como a hijos amados míos les amonesto. Porque aunque tengan diez mil instructores en Cristo, no tienen muchos padres; pues en Cristo Jesús yo los engendré por medio del evangelio. (1Cor4:14-15) Tú sabes que eres engendrado (nacido de nuevo) por medio de la Palabra incorruptible de Dios. (1Pd1:23) Tú eres engendrado por fe en la Palabra de Dios y eso produce el Espíritu de Cristo en ti. Esto sucede no por la voluntad de hombre sino por la voluntad de Dios cuando has cumplido Sus requisitos. (Jn1:12-13) Esos requisitos incluyen arrepentimiento, fe, y el enterramiento del espíritu de interés propio (el espíritu mundano) en el bautismo en agua. (Rom6:3) Jesús dijo que sean bautizados. Ahí es donde Él da regeneración, acuerdo a la Biblia. (Tit3:5) ¡Ahí es donde tú estás nacido de nuevo! (Jn3:5) Cuando tú estás apropiadamente bautizado en fe en Cristo, tú te has puesto a Cristo. (Gál 3:27) Después de eso Él te dice que continúes poniendo a muerte tu ser y ponerte a Cristo diariamente. (Lc9:23;1Cor15:31) Ponte el nuevo Espíritu. Ponte el nuevo hombre. Camina en el Espíritu del Hijo. Pero para hacer eso tú tienes que reconocer qué es el Espíritu de sonship realmente, opuesto al espíritu de servidumbre, y así puedas evitar las muchas decepciones en estos temas en las “iglesias” hoy.

Algunas personas piensan que manifestaciones sobrenaturales nos hacen más cerca a Dios y sin embargo tú puedes ver milagros y todavía ir al infierno. Tú puedes hasta hacer milagros y todavía ir al infierno. (Mt7:22-23) Esos son los Judíos que buscan una “seña.” (1Cor1:22) Pero otras personas, como los Griegos, piensan que el más conocimiento que tengan lo más cerca a Dios están. Sin embargo conocimiento sin amor envanece (es altivo) (1Cor8:1) y mientras más de esa clase de conocimiento tú obtienes, lo más lejos de Dios estás porque te hace orgulloso – y Dios conoce al orgulloso de lejos. (Sal 138:6) Pero el conocimiento que Dios le da a Sus hijos empieza con amor, como en,  que tu amor abunde aun más y más en conocimiento. (Fil 1:9) Empezamos con amor porque amor nos da el “querer hacer,” entonces conocimiento nos puede dar el “cómo hacer” y el “qué hacer.” Tantas “iglesias” hoy día están llenas con el “cómo hacer” y el “qué hacer” pero no tienen el “querer hacer” y porque a su gente le falta el “querer hacer” ellos hacen nada y son inútiles. Sin el “querer hacer” no importa lo que tú sabes, nunca vas a cumplir cualquier cosa para Dios. El “querer hacer” sale del amor; y sin el amor nada te beneficia, no importa lo que hagas. (1Cor13:1-3) Sobre Sus hijos, Dios dice, Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios. (1Jn3:1) Mas a todos los que le recibieron, a ellos Él les dio el poder para ser hechos hijos de Dios, a los que creen en Su nombre: (Jn1:12) Pablo también dice, Justificados, pues, por fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos regocijamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, experiencia, y experiencia, esperanza. (El “Viejo King James” usa “experiencia” y el “Nuevo King James” usa “carácter” – los dos están correctos, porque al combinar las dos traducciones, el Espíritu Santo nos hace entender que la experiencia produce un carácter piadoso – el carácter de Jesús.) Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. (Rom5:1-5) ¡Y por esto Dios merece grande alabanza! En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos Sus mandamientos. Pues este es el amor de Dios, que guardemos Sus mandamientos; y Sus mandamientos no son gravosos. (1Jn5:2-3) Que dura de corazón y egoísta fue la esposa de Lot que aunque Sodoma es tan merecida de destrucción y Dios ha librado la esposa de Lot, aun mira para tras con anhelo por esa maldad que Dios está destruyendo. ¡Que corazón malvado para hacer eso! Sin embargo, ahí es donde muchos de los tal llamados “creyentes” están hoy. Ellos no entienden, Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios. Ellos declaran ser hijos de Dios pero tienen un corazón malvado que mira para tras al mundo con anhelo como si ellos están perdiendo algo por volverse “Cristianos,” en vez de estar siendo agradecidos por ser salvados de esta malvada generación. Enteras denominaciones hoy día rehúsan salir del mundo. “Iglesias” y “cristianos” que no se van de Sodoma ¡no son salvos! ¡Corazones que anhelan quedarse en el mundo son del mundo! No ames al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. (1Jn2:15) En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a Su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros. (1Jn4:9-10) Viendo el amor que Él tiene para nosotros debe incitar en nosotros una reciprocación, sabiendo, “Señor Tú nos amas tanto, es totalmente razonable que nosotros te amemos también con todos nuestros corazones.” (Rom12:1-2) Esto es una parte muy integral de sonship: Amar el Señor con todo tu corazón, tu alma, mente y fuerza es el Espíritu de sonship. Cuando tú reconoces cuanto Dios te ama y lo que Él ha hecho para ti y lo recibes, tú ya no vas a estar satisfecho de ser un sirviente. Tú no vas a querer más un corazón de sirviente, sino de un hijo.     

¡Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios! Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él. Amados, ahora somos hijos de Dios, (Juan le está hablando solamente a los hijos verdaderos, particularmente en su iglesia. Esto no es cierto de todos declarando ser un “cristiano” hoy) y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro. (1Jn3:1-3) ...todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. (Jn8:34-35) Y también, Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. (Rom8:14) Pues no has recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que has recibido el Espíritu de adopción (sonship) por el cual clamamos: “¡Abba, Padre!” El Espíritu Mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos - herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad sufrimos con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. (vs15-17) Sufrimiento incluye correcciones / castigos del Señor. (Heb12:6) Y aunque era Hijo, por lo que sufrió Él aprendió obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. (Heb5:8-9) Pues en cuanto Él Mismo sufrió siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. (Heb2:18) Porque le convenía a Él, por quien son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, en traer muchos hijos a la gloria, para hacer el autor de la salvación de ellos perfecto a través de sufrimientos. Porque El que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanos. (Heb2:10-11) Las escrituras nos enseñan que si vamos a ser hijos de Dios, tenemos que sufrir cosas similares de lo que Cristo sufrió. A fin de conocerle, y el poder de Su resurrección, y la participación de Sus sufrimientos, siendo conformados a Su muerte (Fil 3:10) Nosotros podemos conocer a Cristo sólo por medio de comunión, incluyendo la comunión (participación) de Sus sufrimientos. Tú no lo vas a conocer por medio de colegio. Yo fui al colegio, pero no llegué a conocer a Jesús allí. Pablo estudió bajo Gamaliel, el maestro principal en Israel, pero Pablo no llegó a conocer a Jesús bajo Gamaliel. Nosotros solamente conocemos a Jesús por revelación y participación. Primero Jesús se reveló Él Mismo a mí. Pero después que Él Mismo se reveló a mí, por revelación yo estoy aprendiendo a conocer a Jesús en mí por participación; participación en Él, Su Espíritu, Su muerte, Su resurrección, Sus sufrimientos. Yo no estoy aprendiendo a conocer a Jesús en seminario sino en participación. La Biblia es nuestro libro de texto pero llegando a conocer a Jesús no es sólo aprendiendo de libro. Es entrenamiento en el trabajo. Lo que aprendemos en la Biblia tiene que volverse en una experiencia viva para nosotros. Por ejemplo, yo tengo que participar en lo que Jesús está muerto en orden de participar en lo que Él está vivo. Para conocerlo yo tengo que morir y despojarme del espíritu mundano, pues no hemos recibido el espíritu del mundo ¡sino el Espíritu que es de Dios! (1Cor2:12) Igualmente no hemos recibido el espíritu de esclavitud, (como en servidumbre) sino el Espíritu de sonship (del Hijo) (Rom8:15) Pero yo tengo que despojar el espíritu de servidumbre (esclavitud) para poder recibir el Espíritu de sonship.

Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido libremente. (1Cor2:12) Por supuesto estas cosas son dadas solamente a hijos, a esos que permanecen en Cristo. Esta es una razón por qué tu fe tiene que ser probada. (1Pd1:7) Cuando tu estás orando a Dios para que te de algo, a menudo tú vas a entrar en una prueba que va a revelar si eres obediente al Espíritu. Si fallas tu prueba y desobedeces a Dios, tú no vas a recibir lo que estás orando, porque Dios no le debe nada al desobediente. Sus promesas son “Sí y Amen” a esos en Cristo. (2Cor1:20) Para ser merecido de recibir un “Sí y Amen” tu fe tiene que ser probada y tiene que demostrar que aún bajo aflicción tú estás obedeciendo y quedándote en el Espíritu de Cristo. Si estás en Cristo, Dios te dará lo que Él ha prometido. ¡Cristo recibe lo que Él le pide a Dios! Pero la prueba es; ¿Estás tú en Él? (2Cor13:5) Así que la prueba de tu fe demuestra si tú estás permaneciendo en Cristo o no. (Jn15:7) Muchas “iglesias” están llenas de fracaso porque no saben cómo crucificar la carne. No saben cómo permanecer en el Espíritu de Cristo. Cuando la prueba viene sobre si ellas son dignas de recibir las respuestas de sus oraciones, a menudo demuestran que no están en Cristo, no son obedientes a Su Espíritu, no son obedientes a Su Palabra y no son merecidas de la recompensa. La promesa es dada a la Simiente, Cristo. No a muchos pero a uno. (Gál 3:16) ¡Tú tienes que ser encontrado en Él! La prueba de tu fe demuestra si tú estás en Él o no. Mas ¿qué dice la Escritura? “Echa fuera a la esclava y su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.” (Gál 4:30) La Jerusalén de arriba es la madre de los santos verdaderos. (Gál 4:26) Ella es la Iglesia verdadera. Si ustedes son nacidos de la Jerusalén de arriba, ustedes son hijos porque Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo Jesús en sus corazones clamando, “Abba, Padre.” (Gál 4:6-7) Nunca hay una heredación aparte de Cristo. Pero el de la esclava nació según la carne. (vs23) Los hijos de Dios no son nacidos según la carne. Ellos son nacidos según la voluntad de Dios, no de la voluntad de hombre. (Jn1:13) Así que “cristianos” que son nacidos según la carne han venido de la voluntad de hombre, y han sido prosélitos no regenerados. Ellos han sido convertidos por razonamientos y argumentos pero no por fe. Ellos parecen ser doctrinalmente correctos. Pueden “creer” la Palabra de Dios como estando en acuerdo mental con ella, pero porque ellos no son nacidos de Dios, ellos son sirvientes y no herederos. No tienen herencia. La Biblia dice que no la tienen. (Gál 4:30) Sólo porque tú estás de acuerdo con algunas verdades bíblicas eso no te hace un hijo de Dios. Pareciendo que estás de acuerdo no quiere decir necesariamente que tú “crees” en el sentido Bíblico. Tú tienes que creer en tal manera de recibir el Espíritu del Hijo para ser un hijo de Dios.

El Espíritu de sonship es identificable. Este Espíritu produce una actitud diferente hacia Dios y hacia las cosas de Dios en el que es un hijo contra el que es sirviente. Esa actitud se puede discernir. Es una malvada presunción de pararse en la iglesia y decir, “Ustedes todos son hijos de Dios.” Yo no puedo decir eso. Yo no sé que ustedes son. Tienen que juzgarse ustedes mismos si en actualidad tienen el Espíritu de sonship. Jesús Mismo se está revelando a muchos de nuestros jóvenes, pero hasta cierto punto, yo pienso que la mayoría de ellos todavía son sirvientes no hijos. Hay mucha presunción en las “iglesias” sobre este tema. Muchas “iglesias” están terriblemente engañadas en los fundamentales de Cristiandad. Se llaman ellos mismos hijos cuando se están comportando como sirvientes y en muchos casos ellos son hasta enemigos de la cruz. Su dios es su vientre y ponen sus mentes en las cosas de abajo. (Fil 3:18-19) El que está nacido según la carne no es un hijo pero está en esclavitud y esclavitud es servidumbre. Así que estos pasajes están dividiendo una clase de creencia en Dios sobre otra; una creencia en Dios la cual crea esclavitud a Dios contra la creencia la cual crea hijos de Dios. Tales cosas están pasando alrededor de nosotros hoy con casi nadie sabiendo la diferencia. Tú puedes pensar que Gálatas solamente está hablando sobre los Judíos, pero si tú no tienes el Espíritu de sonship, es de ti quien Gálatas está hablando. Si tienen el Espíritu de sonship, ustedes se comportarían como hijos. Hay una diferencia grande entre la conducta de un hijo y la conducta de un sirviente.

Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, (hablándole a la iglesia verdadera) somos hijos de la promesa. Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. (Gál 4:28-29) Sirvientes persiguen a los hijos de promesa porque sirvientes no son “hijos.” Sirvientes no pueden oír lo que Dios está diciendo. Ellos no son nacidos de Dios. Ellos tienen sus propias ideas. Interpretan las escrituras a su manera. Ellos tuercen las escrituras para sus propios propósitos y cuando alguien que es Espiritual está hablando en Dios, ellos lo rechazan. No lo reciben como la Palabra de Dios. Nosotros hemos tenido tales personas en nuestra iglesia. Cada vez que una profecía era declarada, ellos lo tomaban a la carne. Ellos volvían todo legal. Porque están en esclavitud todo se vuelve ley para ellos. Todo es letra. Ellos no pueden oír a Dios hablar. No entienden Sus propósitos. “Hecha fuera a la esclava y su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.” (Gál 4:30) Aquí está una clave para entender sonship. Y volviendo en sí, él dijo, “¡Cuántos jornaleros (sirvientes empleados) en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti y ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus  jornaleros.’” (Lc15:17-19) El pródigo se comportó peor que un sirviente pero cuando él se volvió en sí, él regresó a su padre en humildad. Él pidió que fuera sólo contado como sirviente. Pero el padre lo recibió como un hijo y le tiró una fiesta. Esto causó el hijo que permaneció a sentir dolor. “Tú nunca me diste nada, sin embargo estás tirando una fiesta para ese pródigo quien gastó todo tu medio de vida.” Pero el padre contesta, “Hijo tú siempre estás conmigo. Todo lo que tengo es tuyo.” (vs31) Esa declaración defina la diferencia entre sonship y servidumbre. Sirvientes no están siempre contigo. Ellos regresan a sus propias familias y a sus propias cosas. El hijo se queda en la casa porque es su casa. Sirvientes necesitan un cheque de sueldo  porque ellos no tienen una herencia. Ellos trabajan para un salario. El hijo no necesita un cheque de sueldo porque él es dueño de la casa entera; ¡todo! Hubo un tiempo en que yo fui dueño de mi propio negocio. Yo tenia una cuenta de cheque de negocio y una cuenta de cheque personal. Pero yo no tenia que pagarme una cierta cantidad cada semana de mi cuenta de negocio a mi cuenta personal. ¿Qué diferencia iba hacer? Sólo lo que hice fue sacar lo que necesitaba tal como lo necesitaba. Porque es mío no importa en cual cuenta está. ¿Debo yo sacarlo y ponerlo en mi cuenta personal, sólo para estar seguro que yo lo tengo y mi negocio no? El negocio es mío. Yo lo puedo dejar en el negocio y está bien ahí. Cualquier tiempo que lo necesite yo puedo sacar lo que necesito. Es todo mío. Un hijo entiende eso. Tú no estás trabajando para un cheque de sueldo. Tú eres parte del hogar. Es todo tuyo. (1Cor3:22) Sea lo que necesites puedes tenerlo. Por supuesto, si tú eres sabio no eres un desperdiciador. Dios el Padre no va estar complacido si tú desperdicias las cosas. Pero el santo entiende que, “Yo no necesito un cheque de sueldo o continuamente sacar dinero del hogar para ponerlo en mi cuenta privada porque yo no tengo un interés separado del interés del hogar.” Un sirviente sí lo tiene. El sirviente tiene una vida que es separada de la del hogar. Un sirviente sirve al hogar no porque él ama el hogar, o porque es parte del hogar. Un sirviente tiene su propia agenda pero él sirve el hogar para hacer dinero, para poder ir a su casa a seguir sus propios intereses. Por lo tanto un sirviente solamente sirve para salario. Él es un asalariado. Un sirviente no pierde su vida para salvar las ovejas porque no son sus ovejas. Él está solamente sirviendo para un salario que será usado hacia vivir su propia vida, y estar cuidando sus propias cosas.

El sirviente no identifica con el hogar (la familia) de Dios. Él identifica con sus propias cosas. Él trata de aguantarse a las promesas de Dios pero él las usa para servirse a sí mismo. Él puede creer en muchas de las doctrinas básicas de Cristiandad y estar de acuerdo con ellas intelectualmente, pero él todavía tiene el espíritu del asalariado que dice, “Gracias a Dios es Viernes, el trabajo se acabó y yo puedo jugar,” excepto él dice, “¡Gracias a Dios es Domingo a la 1:00, iglesia se acabó y ahora puedo ir a la playa, o ver Televisión o hacer unas cuantas cosas personales!” El asalariado no es dueño de la compañía; él sólo trabaja ahí, así que él está contento cuando el día de trabajo termina. Un sirviente está sirviendo a Dios en la esperanza que Dios lo bendiga y sus intereses, pero un hijo está sirviendo a Dios porque él es un compañero en lo que Dios está haciendo. Él es actualmente parte de la casa (la familia) de Dios. Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo que tengo es tuyo. (Lc15:31) Sea Pablo, o Apolos, o Cefas, o el mundo, o vida, o muerte, o lo presente, o lo por venir--todo es tuyo. Y ustedes de Cristo, y Cristo de Dios. (1Cor3:22-23) El Espíritu de sonship nos enseña que somos parte del todo. Nosotros servimos no porque Dios nos está pagando para poder hacer nuestras cosas, sino que servimos porque somos parte de Sus cosas. Somos miembros de Su casa y queremos promover los intereses de “nuestra” casa para la gloria de nuestro Padre. Nosotros queremos promover las cosas que son beneficiales a nuestros hermanos porque esta es nuestra casa. No importa lo que somos pagado. Dios va a suplir lo que necesitamos. Sea que vivamos humildemente o en abundancia Él nos cuidará como es necesario. Sirvientes, sin embargo, son como empleados. Tú puedes hacerte socio de una compañía, no porque amas la compañía pero porque necesitas un cheque de sueldo. Tú puedes hacer un buen trabajo para la compañía, no porque amas la compañía pero porque necesitas el cheque. Tú hasta te puedes envolver profundamente en esa compañía y a veces sentirte como que es familia para ti, el cual no va a parar la compañía en despedirte del trabajo cuando venga el tiempo porque tú no eres parte de la familia. Ellos son una compañía. Ellos están comprando tus servicios y tú les estás vendiendo tus servicios, y la relación es temporaria. No es permanente. Un hijo permanece en la casa para siempre pero un sirviente no. Cuando un sirviente se retira de servir en un hogar, a él quizás se le dé una pensión de retiro pero él no vive en la casa más. Cuando un hijo crece a vejes y se vuelve un abuelo, él todavía es parte de la familia. Hay una diferencia grandísima entre un sirviente y un hijo. Porque el sirviente no es parte del hogar, sus servicios son temporarios. Él no tiene una parte en la herencia. Ahora, hay unas excepciones a esto en los Proverbios por ejemplo, que un sirviente puede volverse en un hijo. (Pr17:2) Y gracias a Dios por eso porque eso pasa en ocasión en las iglesias. Un sirviente que ama a su amo y sirve tan bien que él hace mejor que el hijo, usualmente se vuelve un hijo. Él será adoptado y traído dentro del hogar.

Pero la mayoría de los que están profesando ser “creyentes” hoy día no tienen el Espíritu de sonship. Ellos no son miembros del hogar (la familia) de Dios. Ellos no están interesados en promocionar el Reino de Dios e intereses. Ellos están interesados en recibir algún beneficio de Dios para ayudarlos en este mundo. Y eso es como llevarte un cheque de sueldo a tu casa del que tú le estás trabajando. Tales personas sirven a Dios solamente para beneficios temporales. Ellos dejan de servir si no le pagan. Ellos no quieren sufrir porque no aplicaron para eso. Ellos cogieron el trabajo por el salario. Tales sirvientes están tratando de disfrutar esta vida y quieren que Dios los ayude hacer eso. A sirvientes le puede gustar la idea de ir al Cielo pero no es muy real para ellos. Ellos no miran “ansiosamente” adelante para eso. Sonship, en la otra mano, sirve a Dios en una base permanente e incondicional. La herencia del hijo está en el Cielo y él ansiosamente mira adelante para eso. (Fil 3:20) El Espíritu de sonship hace cualquier cosa que Dios le pida. El hijo no limita a Dios en nada y espera servirle a Él todo el tiempo, 24 horas al día, hasta para el resto de eternidad. El Espíritu de sonship está en unidad total con los propósitos de Dios y el corazón de Dios. El espíritu de servidumbre da un servicio temporario para propósitos temporarios. Sirvientes ponen gran limites en lo que van hacer. A veces tú no puedes hasta hacerlos trabajar extra horas. Ellos sólo están de acuerdo con 40 horas a la semana y nada más y tú tienes que pelear con ellos para que hagan más que eso porque ellos tienen otros intereses. Sería muy improbable que un sirviente se reuniera a nuestra clase de iglesia donde tenemos servicios 6-7 días a la semana. Ellos no están interesados en servir a Dios así. Ellos quieren que Dios los bendiga para poder ser exitosos cuando van atrás a sus propias cosas. Porque su servicio es condicional, hay muchas cosas que ellos no quieren hacer. Sirvientes diferentes ponen diferentes limites en lo que van hacer. Algunos hacen mucho, algunos hacen muy poquito, pero ninguno va hacer todo. Pero el hijo hace cualquier cosa. Su servicio es ilimitado, incondicional, y es eterno. El sirviente tiene que recibir alguna clase de beneficio por su servicio en este mundo porque él no va a tener ningún beneficio en el próximo. Jesús dice que cuando tengas una comida y tú invitas a los que te pagan para tras, tú no tienes recompensa en el Cielo. (Lc14:12-14) Igualmente, si tú das, oras, ayunas para impresionar hombres, eso es toda la recompensa que vas a tener. (Mt6:1-21) Porque el sirviente sirve para tener una recompensa temporal, él no tiene recompensa celestial. Un hijo puede trabajar para nada en este mundo sabiendo que él tiene una herencia eterna en el próximo. Es esa actitud que hace la diferencia entre un sirviente y un hijo. Algunos sirvientes se vuelven “Cristianos” profesionales, quienes encuentran su “herencia” en la iglesia terrenal. Se vuelve en su trabajo, su cheque de sueldo, su posición y su hogar. Pero los hijos de Dios están sirviendo el Reino eternal, en la Jerusalén Celestial. Ellos están muy opuestos a lo que está pasando en mucho de lo que se llama la iglesia terrenal. ¡Es un problema mayor con muchas “iglesias” hoy, que están llenas de y dirigidas por sirvientes, no hijos! La mayoría de creyentes piensan que son hijos pero actúan como sirvientes. Ellos no son hijos a menos que tengan el Espíritu de sonship y si ellos tuvieran el Espíritu, ellos actuarían como hijos. Un sirviente piensa, “Yo te sirvo como un medio de servirme a mí mismo. Yo sirvo a Dios para algo que quiero usar aquí y ahora y de ese modo yo estoy sirviendo a Dios como un medio y sirviéndome a mí mismo como un fin. El propósito de mi servicio es para hacer mi voluntad, beneficiar mis propios programas, y llenar mis necesidades personales y deseos.” Miren al tal llamado “movimiento de fe.” Ellos dan para recibir recompensas temporales. Ellos viven para este mundo. Ese es el espíritu de un empleado. Gente quería trabajar para IBM porque IBM tenia grandes beneficios. No era porque ellos amaban a IBM. Era por lo que ellos iban a recibir de IBM que otras compañías no iban a dar. ¿Cuántas personas sirven a Dios así? Dios tiene beneficios buenos así que vamos a servir a Dios. Sonship dice, “Yo sirvo a Dios como un fin en sí mismo para el bien de Su casa y para la gloria de Dios. Yo no sirvo a Él como un medio para lograr un fin. Mi servicio a Dios es el fin, ese es mi propósito. Él es mi Padre y yo vivo para Su gloria.”

Nada más exacto defina el Espíritu de sonship y el espíritu de servidumbre como la cruz. Por la cruz tú puedes ver quien es un hijo y quien es un sirviente. Ningún asalariado se va a poner en la cruz porque eso derrota el propósito en servir a Dios. En la cruz el creyente pierde su vida temporal pero el asalariado está sirviendo a Dios para beneficiar su vida temporal, no perderla. El que va a la cruz y pierde su vida temporal demuestra su sonship porque la cruz prueba que su propósito entero es para servir a Dios y no para servirse él mismo en alguna manera temporal. El propósito final de un hijo es para glorificar a Dios y él daría su vida hasta la muerte para glorificar a Dios. Esa es la única manera que tú puedes ser un hijo. Tú no puedes ser un hijo si no levantas tu cruz. Tú no puedes entrar a sonship a menos que levantes la cruz.

¡Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos! (Jer8:20) Concebimos, tuvimos dolores de parto, dimos a luz viento; ninguna liberación hicimos en la tierra. (Is26:18) Las razones porqué los “cristianos” no traen adelante liberación, la razón porqué la siega ha pasado, el verano ha terminado y ellos no están salvos, es porque no son hijos; son sirvientes. Si ellos fueran hijos, ellos manifestarían liberación. Pero tú no puedes hacer un sirviente ir la extra milla- no puedes hacerlo pagar el precio que coge para traer adelante liberación. Porque él es un sirviente de “trabajo al día o, 8 horas al día,” y aun en ese tiempo su corazón no está realmente en eso; él está solamente trabajando para un sueldo. Cuando tienes una “cristiandad” que no manifiesta liberación, (incluyendo salvaciones verdaderas) tú tienes sirvientes. Tú no tienes hijos. Los hijos manifiestan. ¡Porque ellos son hijos ellos pagan cualquier precio, van a cualquier extremo, hacen lo que necesitan para llevar a cabo la voluntad de Dios! El fracaso del Viejo Pacto fue su falta de sonship. Ellos no tenían el Espíritu del Hijo y Dios no pudo hacerlos realizar el trabajo. La gloria del Nuevo Pacto es el Espíritu del Hijo. Porque el anhelo ardiente de la creación espera ansiosamente por la manifestación de los hijos de Dios. Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. (Rom8:19,21) ¡Son los hijos de Dios quienes van a traer adelante la gloriosa libertad! Hagan todo sin murmuraciones y contiendas, para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, entre cual ustedes resplandecen como luces en el mundo. (Fil 2:14,15) Tú te haces la gloria de Dios en este mundo solamente cuando te comportas como los hijos de Dios.

Porque he curvado para Mí a Judá como arco, e hice a Efraín su flecha, y despertaré a tus hijos, Oh Sion, contra tus hijos, Oh Grecia, y te hice como la espada de un hombre valiente. (Zac9:13) Después del Gran Alexander, la cultura Griega y su lenguaje llenó el mundo civilizado. Así pues los hijos de Grecia representan hijos del mundo quienes ciudadanía es de abajo. Antiochus Epiphanies, un líder Griego, intentó destruir la adoración Judía y poner en su sitio cultura Griega. Pero Dios levantó los Maccabees para oponerlo a él y ellos representan los hijos de Sion quienes ciudadanía es de arriba. Los Maccabees triunfaron en preservar adoración en el templo y la cultura Judía. Hablando proféticamente, los hijos de Grecia ahora representan las influencias mundanas que están corrompiendo la iglesia. Los hijos de Sion son los verdaderos hijos de Dios quienes están contendiendo ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas3) El Señor está levantando hijos de Sion en Su verdadera iglesia. En todo nuestro alrededor están los hijos de Grecia. Los hijos de Grecia están tratando de servir a su dios por sabiduría mundana. Los hijos de Sion llegan a conocer a Dios a través de tener comunión con Su Espíritu y Su Palabra. La sabiduría que nosotros cogemos es Espiritual, comparando cosas Espirituales con lo Espiritual. (1Cor2:13) La sabiduría que los hijos de Grecia tienen viene de hombres y es corrupta. Pues en vano Me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. (Mt15:9) Ahora mismo en la iglesia contemporánea hay una batalla pasando entre los hijos de Sion y los hijos de Grecia. ¡Y otra vez los hijos de Sion van a ganar!

Jehová, Tú eres mi Dios. Te exaltaré, alabaré Tu nombre, porque has hecho maravillas; Tus consejos antiguos son fidelidad y Verdad. (Tus profecías siempre se realizan.) Porque Tú has convertido la ciudad en montón, la ciudad fortificada en ruina, (Él ha derrotado el enemigo.) el palacio de los extraños para que no sea ciudad; nunca jamás será reedificado. Por esto te dará gloria el pueblo fuerte, te temerá la ciudad de las naciones terribles. Porque Tú has sido la fortaleza para el pobre, la fortaleza para el necesitado en su aflicción. (Is25:1-4) Y en esta montaña (Monte Sion) Jehová de los ejércitos le hará a todos los pueblos un banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de cosas gruesas llenas de tuétano y de vinos purificados. (vs6) Aquí en “My Father’s House” nosotros tenemos un banquete de manjares suculentos: La más mejor comida Espiritual. Tú puedes saber que estás en Sion porque la comida es tan buena. Cuando tú botas tus ídolos mundanos, paras de estar dependiendo en cosas inútiles y regresas a Dios, Entonces dará el Señor lluvia a tu semilla cuando siembres la tierra, y pan del fruto de la tierra; y será gorda y abundante. En ese día tu ganado comerá en pastos espaciosos. Tus bueyes y tus asnos que labran la tierra comerán grano limpio, aventado con pala y aventador. Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá ríos y corrientes de aguas en el día de la gran matanza, cuando las torres caerán. (Is30:23-25) Esto habla del día cuando Dios derrota nuestros enemigos. Estando listo para castigar toda desobediencia cuando tu obediencia sea cumplida. (2Cor10:6) En la iglesia “gloriosa” la gente de Dios va a ser bien alimentada. Tú has oído ser dicho sobre predicación cuestionable, “Come el heno y escupe fuera los palillos.” En el Monte Sion no hay palillos. Si tú tienes que comer el heno y escupir los palillos, tú no estás en Monte Sion porque donde tú estás el grano no ha sido aventado. Cuando el grano es aventado, es tirado en el aire para que el heno bueno sea soplado en un montón lejos de los palillos que caen más rápido. Los palillos son removidos para que los caballos y ganado no tengan que comerlo. Nosotros no vamos a estar comiendo palillos en la iglesia de Dios la cual es columna y fundación de la Verdad. (1Tim3:15) Pero en las iglesias corruptas tú tienes que sacar los palillos de tu boca mientras que tratas de masticar la comida. Lo que Dios está diciendo es que en Monte Sion tú no vas a tener eso. Tú vas a tener buena comida. Para realizar eso Dios está levantando los hijos de Sion contra los hijos de Grecia. En “My Father’s House” somos los hijos de Sion que Dios está levantando contra los hijos de Grecia de tipo-Bautista, y otros falsos cristianos.

Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. (Is25:7) Porque En el Monte de Sion habrá salvación (liberación-NKJ) (Joel 2:32) Hay un cubrimiento sobre las iglesias mundanas y las naciones en nuestro alrededor. Ellos no pueden ver la Verdad. Pero en Monte Sion ese cubrimiento ha sido quebrantado. Podemos ver la Verdad y vamos a enseñarles a otros la Verdad. En Monte Sion hay liberación y salvación porque en Monte Sion es donde los hijos de Dios viven, no los sirvientes. Y los hijos de Dios van hacer lo que se coge para terminar el trabajo de Dios; no importa lo que cueste. Ellos trabajarán incondicionalmente porque son parte del hogar y tienen una herencia que es eternal. Muchas “iglesias” no saben que es lo que la Palabra de Dios realmente significa. Ellas pretenden saber. Ellas inventan sus propias definiciones de lo que la Biblia dice y ellas la leen y piensan, “Que bueno es eso.” Pero no tienen un entendimiento real de lo que Dios verdaderamente quiere decir. Pero nosotros sabemos que quieren decir éstas cosas. La voz que clama en el desierto: “Prepara el camino del Señor; (Eso es lo que estamos clamando aquí.) endereza en el desierto una carretera a nuestro Dios. Todo valle será alzado y todo monte y collado será bajado; y lo torcido será enderezado.” (Is40:3-4) “Una vez salvo, Siempre salvo” es un camino torcido que tiene que ser enderezado. Personas que creen que son hijos cuando se comportan como sirvientes están torcidos y ellos tienen que ser enderezados. Personas que creen que conocen a Dios porque han ido a “seminario” o escuela Bíblica y tienen un diploma; quienes engañan a otros a pensar que ellos conocen a Dios cuando no; autoridades que usan su poder para oponer al piadoso; esos son sitios altos que tienen que venir abajo. Gente que conoce el Espíritu de Dios y aún son a menudo menospreciados por falsos “creyentes” o se sienten como que están fallando a Dios porque los creyentes “sirvientes” alrededor de ellos tan comúnmente se mueven a lo contrario de donde Dios está realmente dirigiendo, estos son sitios bajos ¡que serán alzados!

Hay un camino para Sion que tiene que ser enderezado. No se encuentra en el establecimiento de “iglesias” de ciudad. Es un camino en el desierto. Tú vas fuera del campamento para encontrarlo. (Heb13:13) Dios está enderezando ese camino y usándonos para hacerlo. Endereza en el desierto, una carretera a nuestro Dios. Todo valle será alzado y todo monte y collado será bajado. (Lc3:4-5) Doctrinas torcidas van a ser enderezadas. “Iglesias” ásperas, de quien sus mentiras lo hacen duro para seguir a Dios, se harán lisas. Vamos a mover los falsos cristianos del medio. A través de desenmascarar sus falsas doctrinas Dios los está sacando de nuestro medio. Iglesias heréticas son montes que están siendo movidas del camino. Jesús va echar a los cambistas fuera de la iglesia. Y nosotros les vamos a enseñar a la gente qué verdaderamente significa seguir a Dios, demostrando por nuestros ejemplos los caminos derechos del Señor. Entonces la gloria del Señor será revelada y Dios me prometió que la iba a ver. Su gloria va a ser revelada porque nosotros estamos haciendo un camino derecho a Dios en Su iglesia verdadera y toda carne lo va a ver, porque la boca del Señor lo ha declarado. He aquí que Yo te he puesto por trillo, trillo nuevo lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo. Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el remolino. (Is41:15-16) En Cristo nosotros somos un trillo. Dios nos está usando para mover montañas fuera de Su camino y hacer ese camino derecho para el Señor.

Los afligidos y necesitados buscan agua, pero no la hay; seca está de sed su lengua; Yo, Jehová los oiré, Yo el Dios de Israel no los desampararé. En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de agua, y manantiales de aguas en la tierra seca. (Dios va a derramar Su Espíritu en Su pueblo de “desierto,” quienes se han ido del “campamento” en busca de Él.) Yo sembraré en el desierto el cedro y el árbol de acacia. (Is41:17-19) Dios está levantando hombres y mujeres de Dios en este sitio. Uno que se delicia en la Palabra de Dios es como un árbol plantado junto a las aguas. (Sal 1:2-3) No te acuerdes de las cosas pasadas, ni traigas a memoria las cosas antiguas. He aquí que Yo haré una cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no lo conocerás tú? Yo hasta abriré un camino en el desierto y ríos en la soledad. Las fieras del campo Me honrarán, los chacales y los avestruces, porque doy aguas en el desierto y ríos en la soledad, para que beba Mi pueblo, Mi escogido. Este pueblo he creado para Mí; ellos declararán Mis alabanzas. (Is43:18-21) Nunca es en la religión común o popular donde Dios se encuentra. Tú tienes que dejar atrás la cristiandad hecha de hombre e irte fuera del campamento (Heb13:13) tal como Abraham salió de Ur para seguir a Dios en el desierto. Jesús no está en el “campamento.” Él está en el “desierto” y ahí es donde Su verdadera gente está encontrada. Ahí es donde te encontrarás con Dios y donde Él derramará Su Espíritu sobre ti. Pero ustedes son generación escogida, real sacerdocio, nación santa, Su propio pueblo especial, (el “Viejo King James” dice un pueblo peculiar) para que ustedes puedan proclamar las alabanzas de Aquel... (1Pd2:9) La gente que Dios a formado para Él Mismo va a declarar Su alabanza. Cuando el Señor fundó “My Father’s House,” Él lo ordenó para ser un sitio donde los hijos de Sion, los hijos de Dios se congregaran juntos, no los sirvientes y no los enemigos de la cruz (Fil 3:18-19) sino los verdaderos hijos de Dios. Y Él está cumpliendo eso aquí. En este sitio Dios es verdaderamente nuestro Padre y nosotros somos verdaderamente Sus hijos. Y nos comportamos como hijos porque tenemos el Espíritu de sonship. (Del Hijo-Jesús) El Espíritu de sonship nos conecta con nuestra herencia eternal y no estamos trabajando para salarios. Nosotros estamos dispuestos a sufrir con Cristo y estamos dispuestos de hacer cualquier cosa que Dios pida, porque Él es nuestro Padre y somos Sus niños y estamos aquí en Cristo para hacer Su voluntad.

No hay ninguna mejor definición de sonship de que leer el libro de Juan y notar las cosas que Jesús dice sobre Su relación con el Padre. Por ejemplo, “Cuando hayan levantado al Hijo del Hombre, entonces conocerán que soy Yo, y que nada hago por Mí Mismo, sino que según Me enseñó el Padre, así hablo. Porque el que Me envió Conmigo está; el Padre no Me ha dejado solo, porque Yo siempre hago las cosas que le agradan a Él.” (Jn8:28-29) Ese es el Espíritu de sonship. Me estoy dejando Yo Mismo ser crucificado porque eso es lo que Mi Padre está pidiendo de Mí. Eso es una imagen de Isaac y Abraham, “Si mi padre quiere sacrificarme él tiene el derecho de hacer eso porque él es mi padre y yo soy su hijo.” Si en verdad somos los niños de Dios, lo vamos a honrar. Vamos hacer cosas a Su manera y vamos a derrotar los hijos de Grecia porque Dios lo ha declarado. Él está levantando Sus hijos y Él está trayendo abajo los sirvientes egoístas y esos enemigos de la cruz porque Él los va hacer ver lo que no han visto, y a entender lo que no han entendido. (Is52:15) Y esos que claman ser Cristianos van aprender que significa en realidad ser un hijo de Dios y si no son hijos ellos van a parar de estar pretendiendo ser lo que no son y arrepentirse y volverse hijos de Dios o Dios los cortará. Porque el hijo de la esclava no heredará con el hijo de la libre. (Gál 4:30) ¡Así dice el Señor!

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