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¡Más Sobre El Discipulato! Profecía: Tú dices que ves pero permaneces ciego. Porque eres ciego y la mentira es que tú ves, tú mismo te impides de recibir la cura. La mentira siempre impide que algo bueno suceda. Los que aman mentiras aman la muerte. Los que aman mentiras las usan para evadir arrepentimiento y corrección, para mantenerse dirigidos hacia la perdición. Ellos aman el lugar donde están aunque estén dirigidos hacia la perdición. Ellos protegen el lugar donde están aunque estén dirigidos hacia la perdición. Por amar mentiras ellos demuestran que aman la perdición hacia donde se dirigen. Ellos también aman la manera de vivir que resulta en su perdición porque la protegen. Los que creen ser salvos cuando no lo son, son iguales a los que dicen que pueden ver cuando no ven. La mentira más peligrosa en las “iglesias” de hoy es gente “creyendo” que son salvos cuando no lo son. Y porque creen esa mentira ellos no serán salvos. Hasta que reconozcan que no son salvos, ellos no pueden arrepentirse y ser salvos. Así que esa mentira está destruyendo a millones aun ahora. Así como cada mentira destruye el que la cree. Así como satanás es el padre de mentiras y destruye a los que le creen. Así como los que creen “una ves salvo/siempre salvo” pierden su salvación porque no la protegen. Así como esos que creen que diligencia y celo no es necesario para salvación se vuelven tibios y son vomitados de Mi boca porque no se vuelven celosos y arrepentirse. Así como esos que creen que salvación se encuentra en sólo decir que tú crees Jesús es el Señor en vez de vivir como si Él es Señor, morirán en su desilusión. Mentira tras mentira destruye la gente necia pero Yo he venido para que puedas tener vida. Yo he venido a abrir ojos cegados. Yo no he venido a jugar los juegos que la gente juega cuando reciben honor uno de otro, porque tales se adulan a sí mismos por creer las mismas mentiras que están destruyendo sus almas crédulas. Unos a otros ellos se llaman sabios cuando son necios. Ellos se llaman mutuamente buenos cuando son malvados. Pero Yo no he venido buscando el honor que viene de hombres; por lo tanto Yo no les doy a los hombres el falso honor que ellos desean recibir. Pero en vez, Yo hablo la Verdad sobre ellos y eso los deshonra. Así que ellos Me odian y desean matarme porque Yo descubro sus corrupciones. Y en descubrirles sus mentiras, ellos son vistos como los deshonrosos y malvados pecadores que son. Ahora, ¿quién se levantará Conmigo en esta batalla contra las mentiras de satanás? Te advierto, de la manera que Me odian a Mí te van a odiar a ti, porque lo que tú haces va a descubrir sus mentiras. Porque tú no jugarás sus juegos. Porque tú no buscarás su honor. Porque tú no adularás su necedad. Porque cuando dices la Verdad tú testificas del mundo que sus obras son malas, por eso ellos resienten lo que tú estás haciendo. Ellos resienten la deshonra que tú traes sobre ellos, y tratarán de pararte. Pero Yo estoy contigo siempre. Ellos no pudieron pararme ni por matarme, dice el Señor. Así que ellos no los pararán a ustedes que están Conmigo. Porque Yo he venido a dar vida, y para dar vida Yo tengo que destruir las cosas que traen muerte. Así Yo tengo el poder para destruir toda mentira asesina, y ese poder aun ahora está brillando desde este lugar. Aun ahora Mi Palabra viva está brillando adelante desde ustedes Mis verdaderos discípulos, y está trayendo vida, abriendo los ojos cegados y virando los hombres de la oscuridad a la luz, del poder de satanás hacia Dios. Una poderosa obra de salvación está tomando lugar ahora mismo por Mi Verdad que está fluyendo adelante desde Mis verdaderos discípulos en este lugar, dice el Señor. (Profecía pronunciada en “My Father’s House”) ¡Más Sobre El Discipulato! A los discípulos se les llamó Cristianos por primera vez en Antioquía. (Hch11:26) La palabra discípulo ocurre solo una vez en el Viejo Testamento. (Is8:16) Está casi completamente asociada con Cristianismo del Nuevo Testamento. El “cristiano” de hoy usualmente piensa que salvación se encuentra en ser un “creyente.” La mayoría no considera El Discipulato necesario para salvación, pero las Escrituras prueban por parte de Jesús y los apóstoles que el único “creyente” que puede ser salvo es un discípulo. ¡NO “creyentes,” sino discípulos fueron primero llamados Cristianos en Antioquía! Al presente estamos peleando una batalla contra los falsos “cristianos” que profesan ser “creyentes,” pero no se comportan como la Biblia enseña que se deben comportar los verdaderos creyentes. Obviamente hay diferentes entendimientos de lo que la gente cree que significa ser un “creyente,” los cuales algunos están en gran desacuerdo con la interpretación bíblica de esa palabra. Lo que es extraordinario sobre El Discipulato es concerniendo los argumentos que si uno es o no es un creyente. Una vez que tú reconozcas por las Escrituras que debes ser un discípulo para ser salvo, no hay forma de malinterpretar El Discipulato de tal manera que el discípulo no sea el tipo de creyente que es salvo. “Creyentes” que no son salvos ¡no son discípulos! Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en Él; pero a causa de los Fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. (Jn12:42,43) ¿Qué tipo de “creyente” puede amar más la gloria de los hombres que la gloria de Dios y todavía ser salvo? Jesús dijo, “Si Me confesas delante de hombres, Yo también te confesaré ante Mi Padre en el cielo, (Mt10:32) pero si te avergüenzas de Mí y Mis palabras, Yo también Me avergonzaré de ti.” (Mr8:38) Estas personas “creen” que Jesús es el Hijo de Dios pero no quieren ser discípulos porque para hacerse discípulos ellos tienen que irse público, lo cual significa que ellos serían expulsados y perderían sus posiciones en la sociedad Judía. Así que el tipo de “creyente” que no se hace discípulo sabe que Jesús es Hijo de Dios ¡pero no lo sigue! Juan dice, “El que tiene al Hijo tiene vida eterna.” (1Jn5:11,12) ¿Puede alguien que no siga a Jesús “tener al Hijo?” ¡Claro que no! Así pues tales creyentes no-discípulos no tienen “¡vida eterna!” ¡No son “salvos!” Ellos ciertamente no son el tipo de creyente que Jesús se refiere cuando dice, “El que cree en Mí tiene vida eterna.” (Jn6:47) Pues una herejía terriblemente mortal que llena muchas “iglesias” hoy es interpretar, “El que cree en Mí tiene vida eterna,” como aplicándose a personas que no creen de tal manera que se vuelvan discípulos y seguidores de Cristo. Esos que malinterpretan “fe” están falsamente atribuyendo salvación a “pecadores” quienes ni guardan los mandamientos de Cristo ni tienen el Espíritu de Cristo dentro de ellos. Todo relacionado al Discipulato también se relata con el verdadero creyente hacerse conforme a la imagen de Cristo. (Rom8:29) Bástale al discípulo ser como su Maestro. (Mt10:25) Estar avergonzado de Cristo aun sabiendo que Jesús es el Hijo de Dios sólo puede hacer tu perdición peor. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. (2Pd2:21) El llamado “creyente” que no sigue a Jesús no puede ser conformado a Cristo, o de ninguna manera perfeccionado en Cristo. Jesús le dijo, Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y Sígueme. (Mt19:21) Si no te vuelves un discípulo y sigues a Jesús, tú no serás presentado irreprensible (perfecto) en el día de la venida de Cristo. (1Tes5:23) Así que es una gran falacia decir, “Yo soy un creyente y tengo vida eterna sólo porque yo “creo” (estoy de acuerdo) que Jesús es el Hijo de Dios,” cuando no estoy buscando perfección en Cristo (Col 1:28) o la justicia de Dios que viene por fe (Fil 3:9) o siendo conformado a la imagen de Cristo. (Rom8:29) Esas cosas no están pasando en un mero “creyente” pero tienen que estar en un discípulo, pues estas búsquedas son la esencia del Discipulato, ya que es el propósito del discípulo hacerse semejante a su Maestro. (Lc6:40) Otra vez, como los discípulos se están acercando a Jesús para ser enseñados por Dios (Jn6:45) ellos van a tener acceso a muchas cosas que los no-discípulos no tendrán. Ellos tendrán comunión con Dios en maneras que otras personas no pueden imaginar. Ellos conocerán muchas cosas que los no-discípulos no pueden conocer. El Discipulato abre el privilegio de tener al Maestro enseñándote personalmente. (Jn14:26;15:15) El privilegio de tener comunión íntima con el Maestro. (Jn14:23) El privilegio de tener entrada donde otros no están permitidos a entrar. El Discipulato abre grandes oportunidades y los discípulos son tratados diferentemente por Dios que los no-discípulos, porque ellos no son como gente no-discípulos. Los discípulos han tomado una decisión. Ellos han escogido abandonar el mundo para seguir a Cristo. En ellos seguir a Cristo, su meta es hacerse semejante a su Maestro. Por eso es que ellos son salvos. Jesús no dijo, “Vayan por todo el mundo y hagan creyentes.” Él dijo, “Id y haced discípulos.” Y “Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.” (Mt28:19,20) Jesús le dijo eso a Sus discípulos. Así que Su orden significa que sólo discípulos van a producir discípulos. Cada árbol produce de acuerdo a su género. (Gen1:11,12) Es la función de un discípulo producir de acuerdo a su género lo cual significa que él produce discípulos, no meros “creyentes.” Una presunción en las falsas iglesias es pensar que si ellos sólo pueden lograr que alguien ore la “oración del pecador” ¡esa persona es “salva!” ¡Pero eso es una mentira! Nadie puede ser salvo a menos que continúe en una verdadera fe hasta el final. Porque somos hechos participantes de Cristo, si retenemos el principio de nuestra confianza firme hasta el fin. (Heb3:14) Para continuar en “fe” después de orar la “oración del pecador,” tú tienes que ser bautizado. “Los que creen y son bautizados serán salvos.” (Mr16:16) El bautismo es la entrada del “creyente” dentro del cuerpo de Cristo, (la iglesia verdadera) y al Discipulato. Así que “los que creen y son bautizados” ¡son aquellos que creen y se hacen discípulos! Jesús hizo y bautizó más discípulos que Juan. (Jn4:1b) Así sólo discípulos serán salvos. Esos que no creen y no se bauticen están condenados. (Mr16:16b) Sólo diciendo la oración del pecador no te salvará a menos que tú también recibas un bautismo real y te conviertas en un discípulo. Y aun en El Discipulato tenemos que continuar adelante a perfección, (Heb6:1) observando todas las cosas que Jesús nos ha ordenado. (Mt28:20a) Cuando Dios me llamó a empezar “My Father’s House,” yo estaba desilusionado con las otras “iglesias” que yo conocía. ¡Ningunas estaban dispuestas a ir adelante a la perfección! A Quien predicamos, amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre. (Col 1:28) Ellas todas pararon cortas en algún lugar y no tuvieron interés de seguir adelante. Cuando un discípulo que quiere ir hacia la perfección atiende una de estas “iglesias,” ellas tratan de convencerlo fuera de su santa pasión con sus excusas malvadas. A menudo lo acusarán de ser “más santo de la cuenta,” “orgulloso,” o de cualquier cosa que lo haga sentirse como que hay algo mal con él porque él está insatisfecho con la falta de la semejanza a Cristo, o el mundanismo en las “iglesias” existentes. Ellos usualmente dirán que es juzgador, o no ama, cualquier cosa para arruinarlo, y prevenirlo de volverse realmente como Jesús. (Rom13:14) En aquel tiempo mi oración era, “¡Señor, por favor enséñame una iglesia donde yo pueda ir todo el camino con Jesús y terminar mi torre!” ¿Quién de ustedes, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo, “Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar.” (Lc14:28-30) Yo supliqué con Dios que me mostrara una iglesia donde yo pudiera hacer eso. Pero Jesús respondió diciéndome que las personas en las iglesias de hoy no le estaban escuchando ni obedeciendo. Ellos no eran Su gente porque los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. (Gál 5:24) En vez de mostrarme una iglesia verdadera donde yo pudiese ir adelante a perfección, Él me pidió que le construyera una y Él me dijo que la llamara “My Father’s House.” Así que si tú eres un miembro de “My Father’s House” tú tienes que estar aquí porque quieres ir adelante a perfección. Si sólo quieres tener “iglesia” en las maneras superficiales que la mayoría de las personas están teniendo estos días, entonces tú no necesitas venir aquí. Vete a cualquiera de las miles de “iglesias” tontas las cuales han parado de construir sus torres y vive en sus ruinas con ellas, y sus excusas malvadas. Dios no necesitaba otra iglesia como esas que ya existían cuando me pidió que empezara “My Father’s House.” El testimonio de Dave Kitchen es que cuando él oró, “Dios, enséñame una iglesia donde yo pueda ir hacia la perfección,” Dios lo guió a “My Father’s House.” Él estaba en Coneticut y Dios lo envió hasta Florida. Conmigo, cuando yo oré, Dios no tenía ninguna iglesia donde Él me pudiera enviar, pero cuando Dave oró, ahora Dios tenía una iglesia para contestar su oración, y poder mandarlo a ella. Jesús empezó “My Father’s House” para que esos discípulos que verdaderamente quieren ir hacia la perfección, para terminar sus torres, puedan tener una iglesia adecuada donde ellos puedan ir. Y esa es la única razón por la cual cualquiera debe venir a “My Father’s House.” Somos una iglesia para verdaderos discípulos que quieran terminar su carrera con gozo. “My Father’s House” es la obra de Dios y los que vengan aquí más vale que no se metan en Su medio. Jesús te advierte que ¡cuentes el costo y termines tu torre! No hay ningún sentido de empezarla si no la terminas. La Palabra de Dios dice que estas iglesias que no van hacia la perfección, los “cristianos” que paran cortos, ¡serán burlados por su fracaso! (Lc14:27-30) ¡Tú no vas a ir al cielo si estás siendo burlado por fallarle a Dios! ¡Si no terminas tu torre tú eres un fracaso, así como el malvado e inútil sirviente! (Mt25:26-30) No hay ninguna gloria a Dios en eso, ni recompensa para ti. Para ser de gloria a Dios, tú tienes que llegar a la esperanza de tu llamado y ser conformado a Cristo. (Efe4:13) ¡Hacerte completo en Él, es tu torre! (Col 1:28) Ese tiene que ser tu propósito y para eso es que tú estás en “My Father’s House,” para aprender cómo tener la fe de Cristo, (Gál 2:20) la justicia de Cristo, (1Cor1:30) el amor de Cristo, (Efe3:17-19) la sabiduría de Cristo, (1Cor1:30) y la mente de Cristo. (1Cor2:16) Todo con lo que el verdadero Cristianismo se concierne tiene que ver con traerte a la estatura de la plenitud de Cristo; haciéndote semejante a Jesús. (Efe4:13) Esa meta tiene que estar sobre todo en tu mente y corazón. Cada vez que tú vienes a la iglesia debe ser porque estás buscando ser como Cristo. En el hogar también debes continuamente seguir a Cristo porque es totalmente la ocupación de un discípulo hacerse igual a su Maestro. Enséñame acerca de Jesús para yo conocerlo y ser como Él. Cuando tú entiendas esto, tú verás por qué sólo los discípulos pueden ser salvos. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Tú has enviado. (Jn17:3) El ser un creyente y no ser un discípulo es como “los demonios (que) creen y tiemblan.” (Stg2:19) Un verdadero creyente tendría que hacerse un discípulo. De nuevo, El Discipulato carga en sí responsabilidades, incluyendo sumisión total al Maestro, pero también trae grandes privilegios. Bendecidos son sus ojos porque ven; y sus oídos porque oyen. (Mt13:16) Y Él mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. (Mt14:19) Los discípulos no sólo fueron testigos de un asombroso milagro, sino que fueron participantes actuales en eso. Aunque las multitudes comen del milagro, puede que ellos estén inconscientes que un milagro está tomando lugar. Pero los discípulos toman parte en el actual hecho del milagro. Luego, después que Jesús despide a las multitudes, (v22b) los discípulos son ordenados a ir antes de Él. “Enseguida Jesús hizo a Sus discípulos entrar en la barca e ir delante de Él a la otra ribera.” (v22) En “ir delante de Él” ellos ven otro milagro donde Jesús camina sobre el agua. Pedro hasta participa en ese milagro por caminar él mismo en el mar. (v25-31) Los discípulos están entrando en las cosas sobrenaturales de Dios en formas que más nadie puede. Las multitudes no tienen ninguna idea que esto pasó. Tú podrías pensar: “¡Bueno, si los Fariseos viesen a Jesús caminando sobre el agua, eso cerraría sus bocas!” ¡Pues mire que no! Ellos sólo dirían que el diablo lo está haciendo. Algunos ya han visto los milagros de Cristo y los han atribuido al diablo. (Mt12:24) Ellos no quieren creer, así que ni siquiera los milagros los pueden convencer. Él respondió y les dijo, “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.” (Mt12:39) ¡Hasta los creyentes no-discípulos no vieron a Jesús caminar sobre el agua! Verdaderos discípulos tienen testimonios y experiencias que los llamados “creyentes” no tienen. Y debe ser tu testimonio que has tenido experiencias de ese tipo si eres un verdadero discípulo. Y Jesús llamando a Sus discípulos... (Mt15:32) Cuando Jesús tiene algo que hacer, ¿a quién llama Él? ¿Qué hizo Dios con Cornelio? Él es un hombre justo. Sus limosnas y oraciones han subido ante Dios. A Dios le agrada Cornelio. Pero cuando Dios envía Su ángel, el ángel le dice a Cornelio que contacte a Pedro. Así que Dios no llama a Cornelio aparte de enviarlo a un discípulo. Él dice, “Llama a Pedro y Pedro te dirá lo que tienes que hacer.” (Hch10:1-6) Los discípulos son el cuerpo de Cristo. Los discípulos son la verdadera iglesia. Si Dios quiere traer a alguien a Su Reino, Él los trae a Sus discípulos. No hay duda que una vez que Cornelio recibió el Espíritu Santo él se volvió un discípulo también. Pero para volverse discípulo él tuvo que conocer un discípulo, no sólo a un ángel. (Hch10:44-48) Incluso con la conversión de Saulo, después que Jesús le apareció en el camino a Damasco, ¡Jesús envió a Su discípulo Ananías para restaurar la vista de Pablo, y bautizarlo! (Hch9:10-18) Jesús mandó a Sus discípulos que a nadie dijesen. (Mt16:20) Tú sólo puedes mandar efectivamente a personas que se someten a tu autoridad. Los discípulos son los que están sometidos a Cristo para que puedan recibir Sus mandamientos. Desde entonces comenzó Jesús a declarar a Sus discípulos. (v21) ¡Los meros “creyentes” no están suficientemente cerca para Cristo poder enseñarles mucho! Son los discípulos quienes siempre están cerca de Él, y los que pueden ver Sus revelaciones especiales etc. Jesús dijo a Sus discípulos, “Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y Sígame.” (v24) Las instrucciones de Jesús están mayormente reservadas para Sus discípulos. También lo es Su sabiduría. Acercándose los discípulos le dijeron, “¿Por qué les hablas por parábolas?” Él les dijo, “Porque a ustedes se es dado saber los misterios del Reino del cielo.” (Mt13:10,11) Porque ellos en verdad quieren conocer y complacer a Dios, los discípulos han dado sus vidas para acercarse a Jesús y ser enseñados por Él. Puede que las multitudes en ocasión vengan a ver a Jesús cuando necesiten una sanidad o quieran satisfacer su curiosidad carnal sobre el “profeta,” pero ellos no lo aman de tal manera como para querer vivir con Él. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. Para que no... y con el corazón entiendan y se conviertan, y Yo los sane. Pero bendecidos son sus ojos porque ven, y sus oídos porque oyen. (Mt13:13,15,16) Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (Mt7:13,14) Él camino fácil es siempre el camino en que las multitudes van. Hoy tenemos una “cristianidad” multituosa que está yendo por el camino del mundo y no por el de salvación. Las vidas de la mayoría de los supuestos “creyentes,” son iguales a las de los incrédulos. Ellos están consumidos con intereses egoístas y mundanos. Afanes de este mundo, el engaño de las riquezas, y deseos de otras cosas hacen a esos “creyentes” infructuosos. (Mt13:22) El hecho que ellos dicen que “creen” no hace la diferencia suficiente para salvar a tales “creyentes” porque ellos están actualmente en el mismo camino que los incrédulos. El camino a la vida es El Discipulato en Cristo; aprendiendo a ser como Cristo. Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a Sus discípulos, “Saben que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.” (Mt26:1,2) Discipulato es sinónimo con amistad con Cristo. Ser un discípulo es ser Su amigo y si tú eres Su amigo Él te mantendrá en el “saber” de lo que está pasando. (Jn15:15) Muchas veces en nuestros servicios cuando el Espíritu cambia el rumbo o empieza un nuevo tema, algunos de ustedes son tomados por sorpresa. Es porque ustedes no son amigos de Jesús. Jesús no te está mostrando lo que está haciendo y te coge de sorpresa porque tú no eres un verdadero discípulo. Si ustedes son Sus amigos Él les va a estar enseñando lo que está haciendo; tú estarías oyendo al Espíritu, ¡y estarías en el saber! El testimonio que dio Dave, que cuando él estuvo fuera de la iglesia debido a una necesidad él todavía estaba recibiendo las mismas instrucciones del Espíritu así como nosotros es un ejemplo de Cristianidad Espiritual. Estas cosas ocurren continuamente donde hay una Cristianidad real porque como verdaderos discípulos todos estamos unificados por un Espíritu. Y si el Espíritu le está enseñando a la iglesia un tema en particular, Él también les enseñará las mismas cosas a los discípulos que están legítimamente en otro lugar. De la manera que enseño en todas partes y en todas las iglesias. (1Cor4:17b) ¡El Espíritu enseña las mismas cosas porque Él no está creando división entre Su gente, sino unidad! La unidad proviene de tener una misma mente. (Fil 4:2) Verdaderos discípulos tienen la misma mente porque estamos aprendiendo las mismas cosas del mismo Espíritu. Donde esa unidad no se esté manifestando hay falta del Espíritu. Si no estás participando en, y conectado a lo que está haciendo el Espíritu, entonces tú no estás en Cristo. Si estás en el Espíritu, las cosas que tú compartas con los hermanos van a ser útiles y aplicables. Verdaderos creyentes a menudo comparten cosas en los servicios las cuales nosotros no le vemos la completa importancia pero como son del Espíritu, relacionan con lo que Dios ya está haciendo en la iglesia, y trae algo realmente edificante y útil. A menudo en un buen servicio, las cosas que los hermanos están compartiendo tienen una interconexión divina; hay un tema común corriendo a través de ellos porque todos ellos vienen de la misma fuente: Dios ¡El Espíritu no es estúpido y no está confundido! Él va a usar diferentes partes del cuerpo sobrenaturalmente para crear una obra que está completa e interconectada. En una iglesia real las cosas pasan de esa manera. En un servicio reciente, yo reprendí a Crystal con respecto a su relación con su empleador en que ella estaba siendo egoísta en su actitud y nunca parece haber considerado cómo ayudar a su jefe y a sus compañeros de trabajo. (Efe6:5-7) Yo podía ver que ella estaba haciendo eso por sus propios testimonios sobre sus experiencias de trabajo y ella no estaba actuando como una Cristiana verdadera debe. Después de mi amonestación, Gina compartió con la iglesia que ese mismo día el Señor la guió a hacer un favor particularmente amable para su empleadora, aunque fue una inconveniencia seria para Gina hacerlo. Pero Gina testificó como ella fue movida por compasión para ser de ayuda a su jefa en un tiempo especial de necesidad. Ahora, el testimonio de Gina fue total sorpresa para mí. ¡Yo no tenía ningún conocimiento de eso antes que ella lo compartió! Pero en compartir su experiencia, el ejemplo de Gina le dio una fuerte confirmación y apoyo a todo lo que el Señor me movió a amonestarle a Crystal. ¡Ves cómo el Espíritu usa a cada miembro del cuerpo para cumplir Su obra! Esas cosas sobrenaturales están pasando todo el tiempo en una iglesia real. Verdaderos discípulos verán tales cosas Espirituales tomando lugar diariamente en la iglesia, particularmente en la manera que Dios interconecta los creyentes Espirituales en lo que ellos están haciendo para producir una obra maravillosa. Pero los de afuera no lo pueden ver. Ellos no saben que está pasando. Ellos nunca ven ninguna evidencia de estas cosas porque ellos no están aquí para verlas, así que ellos ni siquiera se dan cuenta que algo ha pasado. Ellos asumen que nosotros sólo estamos teniendo reuniones normales así como ellos tuviesen en una reunión de negocio o algo. En sus reuniones nada sobrenatural jamás ocurre. Ellos sólo son gente haciendo lo que la gente hace. Pero en la verdadera iglesia siempre se están manifestando cosas que son inexplicables por medios naturales. ¡La presencia de Dios es la única explicación! Pero usualmente sólo los discípulos llegan a ver estas cosas. Los de afuera, incrédulos y “creyentes” no-discípulos, rara vez o nunca las ven porque ellos no están en una iglesia donde Dios está actualmente obrando. Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o ignorante, por todos es convencido, por todos es juzgado. Y lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios y reportará que verdaderamente Dios está entre ustedes. (1Cor14:24,25) Tales cosas sólo pueden pasar cuando discípulos verdaderos están siendo dirigidos por el Espíritu en una iglesia verdadera. En este caso ellos están siendo guiados a profetizar. Incrédulos que nunca van a la iglesia nunca verán tal cosa. Hasta los “creyentes” no-discípulos raramente lo ven porque usualmente no están en una iglesia donde Dios está actualmente obrando. Pero para discípulos verdaderos tales obras sobrenaturales del Espíritu son comunes. Con respecto a los malvados, Dios no “fuerza” a personas creer por demostrarse sobrenaturalmente cuando ellos no tienen el deseo de conocerlo ni complacerlo. Si no tienen un corazón para Él, Él no quiere que ellos sean “salvos” sólo para egoístamente evadir el castigo. En ellos se cumple la profecía de Isaías, que dijo: “De oído oirán y no entenderán, y viendo verán y no percibirán. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan y se conviertan, y Yo los sane.” (Mt13:14,15) Dios no va a dejar que el cielo se convierta en un refugio para gente que “sólo apenas entraron” porque ellos fueron bastante inteligentes para evadir el infierno pero que realmente no aman al Señor. Su Reino es para los que amarán al SEÑOR su Dios con todo su corazón, con toda su alma, y con toda su mente. (Mt22:37) Eso significa discípulos que de verdad aman al Señor. ¿Por qué quisieras tú ser conformado a la imagen de alguien que no amas ni admiras? Discipular es común en los países Orientales. ¡La mayoría de las artes marciales son enseñadas por medio del Discipulato! Religiones Orientales requieren de seguidores reales el volverse discípulos. Es característico en todos ellos que los discípulos traten a su maestro como padre, y ellos se comportan como sus hijos. También los discípulos se convierten en hermanos y funcionan como una familia. Así que El Discipulato puede ser usado para enseñar muchas cosas pero siempre lo que se enseña se convierte en una forma de vida, y la relación entre los discípulos y su maestro es así como hijos hacia su padre. Es igual con Jesús. Ustedes se hacen hijos de Dios, Dios se vuelve su Padre y los discípulos se vuelven hermanos, miembros de la familia de Dios. Otra vez estaba Juan y dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo, “¡He aquí el Cordero de Dios!” (Jn1:35,36) Aunque Juan el Bautista tenía discípulos, él los estaba guiando hacia Jesús. Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús. (v37) Es necesario que Él crezca, pero que yo reduzca. (Jn3:30) Porque diciendo el uno, “Yo soy de Pablo,” y el otro, “Yo soy de Apolos,” ¿no son carnales? ¿Quién pues es Pablo, y quién es Apolos? Servidores por medio de los cuales han creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero Dios dio el crecimiento. (1Cor3:4-6) Una vez que venimos a Jesús ya no hemos de ser discípulos de hombres más en el sentido de ser discípulo de Pablo o Apolos. Pablo es un maestro dado por Dios, pero él te está enseñando a conocer a Jesús. Similarmente, Apolos le está enseñando a sus estudiantes a conocer a Jesús. Bill Taylor es un apóstol/discípulo del día presente y tú quizás estés estudiando cosas que Dios te está enseñando a través de mí, pero yo no te estoy enseñando a ser un discípulo de Bill Taylor. ¡Yo te estoy enseñando cómo ser un discípulo de Jesús! En contraste a esto, Dietrich Bonhoffer, el oficial mayor Luterano que fue encarcelado y asesinado por los Nazis por su resistencia a Hitler durante la 2da Guerra Mundial, cuando examinando los fracasos del Luteranismo para pararse en contra de las maldades de esta era presente, Bonhoffer se refirió continuamente a los escritos de Lutero como un antídoto a la impotente “cristianidad” Luterana que falló a Alemania durante el reinado de Hitler. Bonhoffer fue indudable un discípulo de Lutero. Y sus escritos durante su encarcelamiento indicaron que él pensó de todo Luterano el ser discípulo de Lutero. Él rara vez o nunca se recurre a argumentos Escriturares o Bíblicos para apoyar sus ideas concernientes al fracaso de Luteranismo, pero él siempre se refiere a las palabras de Lutero. Es como si él no esperara que Luteranos fueran impresionados o convencidos por las palabras de Cristo, o la Palabra de Dios, pero sólo por las palabras de Lutero. Lo que Dietrich Bonhoffer falla de reconocer como el pecado más grande de Luteranismo – es que la jerarquía Luterana, Dietrich incluido, ha elevado a Lutero como su maestro principal sobre Cristo, la Biblia, y el Espíritu Santo, en desobediencia a: Pero ustedes, no se llamen ‘Rabí’; porque uno es su Maestro, el Cristo, y todos ustedes son hermanos. No llamen padre a nadie en la tierra; porque uno es su Padre, Él quien está en los cielos. Ni sean llamados maestros; porque uno es su Maestro, el Cristo. (Mt23:8-10) Los Luteranos se habían hecho discípulos de Lutero en vez de discípulos de Jesús. Yo no soy discípulo de Lutero sino de Jesús. Si tú eres un discípulo de “Lutero,” te has caído de la gracia. Lutero quizás ni llegue al cielo y ¿en dónde te deja eso? Lutero se sostuvo de algunas herejías terribles. Él apoyó el bautismo de infantes en contra de los justos Anabautistas quienes sabían que la Biblia enseña que el bautismo en agua tiene que ser hecho en una verdadera fe personal, el cual excluye a infantes que son muy menores para tener “fe.” Por sus creencias heréticas, Lutero y sus seguidores hasta se hicieron perseguidores de los justos Anabautistas lo cual significa que él no pudo ser de Cristo. Jesús no se perseguiría Él Mismo. Lutero no era un buen discípulo de Jesús porque de acuerdo a Cristo, tú ni siquiera puedes ser nacido de nuevo sin un verdadero bautismo. (Jn3:5-7;Mr16:16) Lutero nunca aceptó el verdadero bautismo para sus seguidores, así que a pesar de todo su pontificar y teología, como más, él está en la categoría de Saúl contra David. La obediencia de Saúl no estaba completa. (1Sam15:18-23) Él hasta se volvió enemigo del amado David, como Lutero se volvió enemigo de los justos Anabautistas. Saúl batalló los Filisteos, el enemigo del pueblo de Dios, así como Lutero peleó contra los malvados Católicos Romanos. Pero Saúl también trató de matar al escogido y ungido “David” así como Lutero persiguió a los verdaderos Cristianos de su día que estaban realmente bautizados en fe, y nacidos de nuevo. ¿Cómo puede alguien que sea realmente de Cristo estar tan engañado? Verdaderos Cristianos tienen la unción del Santo, y conocen todas las cosas. No les he escrito porque no saben la Verdad, sino porque la conocen, y porque ninguna mentira procede de la Verdad. Pero la unción que ustedes han recibido de Él permanece en ustedes, y no necesitan que nadie les enseñe; así como la unción misma les enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, y según ella les ha enseñado, ustedes permanecerán en Él. (1Jn2:20,21,27) Los discípulos de Jesús están ungidos para reconocer Verdad. ¡Obviamente Lutero y sus discípulos no lo están! Muy pocos “cristianos” han leído “Espejo de Mártires,” una historia Anabautista sobre las persecuciones de verdaderos Cristianos. Este libro documenta bien las cosas malvadas que Lutero y algunos de los otros “reformadores” hicieron. Es mucho más superior al “Libro Fox de Mártires” en que no sólo reporta sobre el martirio de verdaderos santos, pero examina las doctrinas por cuales ellos vivieron y murieron. ¡Cualquiera que muere en defensa de una herejía no es un mártir para Cristo! Hasta que Jesús vino Juan el Bautista era el mejor hombre de Dios que tú pudieras escoger para ser discipulado. De hombres nacidos de mujeres, Jesús dijo que no había mejor. (Lc7:28) Andrés, el apóstol Juan y Pedro, habían sido discípulos de Juan el Bautista, pero ellos se viraron a Jesús cuando Él fue conocido por ellos. (Jn1:35-37) No es malo someterte a un maestro bajo Jesús, pero como Pablo dijo, “Yo planté, Apolos regó, pero Dios dio el crecimiento. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento. Ahora el que planta y el que riega son uno.” (1Cor3:6-8a) Pablo y Apolos no son dos escuelas diferentes de Cristianidad. Ellos están trabajando juntos para Jesús y enseñando las mismas cosas. Así que tú no puedes ser un discípulo de Pablo de tal manera como para rechazar a Apolos. Tú tienes que recibir a todo verdadero hombre de Dios si eres un verdadero discípulo de Jesús. Es como Discipulato de Antiguo Pacto el decir, “Yo soy discípulo de Lutero.” Hay muchas cosas que tú tienes que aprender que Lutero no sabía. Tú no vas a ir al cielo sólo por seguir a Lutero. “Yo soy un discípulo de Finney.” Finney fue un hombre de Dios y ayudó a mucha gente conocer a Jesús, pero hay más para tú aprender que sólo lo que sabía Finney. Tú eres necio si piensas, “Yo me haré discípulo de Finney porque todo lo que necesito aprender lo puedo aprender de Finney.” Él les respondió, “Ya se lo he dicho y no han querido oír; ¿por qué lo quieren oír otra vez? ¿Quieren también ustedes hacerse Sus (Jesús) discípulos?” Y le injuriaron y dijeron, “Tú eres Su discípulo, pero nosotros somos discípulos de Moisés.” (Jn9:27,28) Los Fariseos reclaman ser discípulos de Moisés. ¡Moisés es su Lutero/Finney, en una forma incorrecta! Moisés era un gran hombre de Dios pero Moisés sabía que alguien aun más grande venía, y él dijo, “Cuando Él venga, más vale que lo escuchen.” Moisés ciertamente le dijo a los padres, “El SEÑOR su Dios les levantará un Profeta de entre sus hermanos, como a mí; a Él oirán en todas las cosas que Él les hable. Y toda alma que no oiga a aquel Profeta, será destruida de entre el pueblo.” (Hch3:22,23) Estos mismos Fariseos que reclaman ser discípulos de Moisés están pasando por alto Aquél que Moisés les dijo que reciban y obedezcan (oigan). Así que ellos serán destruidos de entre el pueblo. Ahora, ¿Qué clase de discípulos los hace eso? Como discípulos de Moisés, ellos son absolutos fracasos, completamente perdiendo lo más importante que Moisés estaba enseñando. Agarrarte de una religión tradicional puede hacerte un discípulo de algo obsoleto, mientras que pierdas completamente lo que Dios está haciendo hoy. (Heb8:13) Para ser “salvo” tú tienes que oír lo que Dios está diciendo hoy. Tú necesitas entender las Verdades presentes de Dios si deseas vencer las mentiras presentes de satanás. Si el Señor se tarda, cien años desde ahora, los verdaderos creyentes no estarán luchando con las mismas mentiras que nosotros estamos venciendo hoy. Las mentiras de hoy serán vencidas y satanás tendrá que venir con nuevas mentiras para tratar de engañar la próxima generación del pueblo de Dios. Pues en ese día si sólo te estás concentrando en lo que fue predicado en este tiempo, tú serás hecho cautivo por las nuevas mentiras. La manera de vencer las mentiras presentes de satanás es siendo sensitivo al Espíritu y oyendo lo que el Espíritu está diciendo ahora, porque el Espíritu de Verdad siempre te dirá la cosa que te protegerá de las mentiras presentes de satanás. Pero la unción que ustedes han recibido de Él permanece en ustedes, y no necesitan que nadie les enseñe; así como la unción misma les enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella les ha enseñado, ustedes permanecerán en Él. (1Jn2:27) Las cosas que fueron antes son Verdades todavía pero ¿son esas las Verdades que tú necesitas para mantenerte libre hoy? Las Verdades que necesitas son las Verdades que vencerán al enemigo hoy en tu vida. Yo estoy trabajando para hacer eso ahora en las iglesias de hoy pero si el Señor se tarda cien años a partir de hoy, Dios levantará a alguien nuevo para vencer las “nuevas” mentiras de ese tiempo y algunas de esas mentiras pueden hasta surgir de mal interpretaciones de lo que estamos enseñando hoy. Es común para “creyentes” carnales cuando ellos reconocen a alguien como un verdadero hombre de Dios, el torcer sus palabras porque no lo entienden Espiritualmente. Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación -- como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, les ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inestables tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia destrucción. (2Pd3:15,16) Tú pensarías que el no-enseñado e inestable estaría metido en sus propios asuntos, pero es característico de gente carnal estar llenos de opiniones orgullosas sobre todo lo que se encuentran. Así que ellos arruinan todo, hasta las Verdades de Dios, por tratar de entenderlas de acuerdo a sus mentes carnales. Y fueron también invitados a la boda Jesús y Sus discípulos. (Jn2:2) Aquí los discípulos serán testigos del primer milagro de Jesús. Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó Su gloria; y Sus discípulos creyeron en Él. (v11) Recientemente yo recibí una carta de un creyente joven que testificó como Dios hizo muchas cosas sobrenaturales temprano en su conversión. Dentro de otras cosas, cuando él primero vino a Jesús, ¡él fue soberanamente bautizado en el Espíritu Santo y recibió el don de lenguas! Pero últimamente él estaba lamentando que no había visto mucho de lo sobrenatural. Yo le expliqué que cuando Dios Mismo se introduce a alguien, Él se demuestra. Muy al principio tú verás algunas cosas asombrosas. Para que su fe no esté fundada en la sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios. (1Cor2:5) Pero ahora que tú crees en Él y has visto Su poder, Él no tiene que seguir probándose más a ti. Ahora que tienes una fe real, vive por ella. Cuando tú primero conoces a Dios y no estás exactamente seguro para que creer, Dios puede que te ayude por medio de señales sobrenaturales para que creas en Su poder. Pero ahora que tú estás siendo establecido en la fe Dios puede hacer señales para otros recién llegados, pero Él no debe tener que seguir haciéndolos para ti. Cuando tú le estás testificando a un nuevo creyente el cual su fe pudiese ser ayudada si viera una señal, entonces espera que Dios trabaje sobrenaturalmente a su favor, pero no sigas pidiendo señales para ti mismo, no sea que te vuelvas así como los Fariseos que continuamente le pedían a Cristo que les hiciera otra señal. Él respondió y les dijo, “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.” (Mt12:39) Ya Jesús había hecho bastantes señales y aún así los Fariseos rechazaron creer. ¡Una nueva señal no los convencería a ellos! Una vez que tú conoces la Verdad de Dios, tu fe debería ser establecida y una fe real no está dependida en ver milagros. Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la purificación. (Jn3:25) Siempre habrá disputo entre los discípulos de Dios y entre los del mundo, que en este caso son los Judíos. Los Judíos representan a los Fariseos quienes eran la supuesta “orden religiosa” de ese día. Ahora, si la establecida orden religiosa está bien con Dios ¿por qué necesitas hacerte discípulo de Juan? ¿Por qué no sólo seguir a los Fariseos? Si la orden religiosa fariseica es aceptable a Dios ¿por qué Juan o hasta Jesús necesitan tener discípulos? Si las ordenes religiosas existentes están sirviendo a Dios bien y enseñándole a sus seguidores a conocer a Dios, entonces ¿qué propósito hay en que venga alguien nuevo a enseñar una forma diferente? ¿Si todo ya era satisfactorio, cuál es el propósito de que aun viniera Cristo? Dios no empezó “My Father’s House” para ser una copia de las miles de iglesias falsas y superficiales que ya existen. Ya hay más que suficiente de esas clases de iglesias. Y ni nosotros ni Dios necesitamos más de ellas. Lo extraño es que aunque ya hayan demasiado de esas iglesias, ellas todavía quieren que nos volvamos como ellas. Ellas creen que toda iglesia debe ser moldeada tras ellas. ¡Es estúpido! ¡Dios inició “My Father’s House” porque Él quiso que esta iglesia sea diferente de ellas! Ellas no están haciendo el trabajo que Su iglesia debe estar haciendo. Porque si aquel pacto primero hubiera sido sin falta, entonces no se hubiera procurado lugar para el segundo. (Heb8:7) Y si las iglesias existentes le estuvieran agradando, Dios no hubiese empezado “My Father’s House.” Que nosotros somos diferentes es lo que las falsas iglesias resienten. Si nosotros estamos correctos, entonces nuestras diferencias las exponen como estando incorrectas. La Palabra de Dios le vino a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. (Lc3:2) Dios tuvo intención de que Juan el Bautista y sus discípulos fueran muy diferentes de la establecida orden religiosa porque la orden existente no estaba sirviendo a Dios. Jesús y Sus discípulos también tenían que ser diferentes a la religión comúnmente aceptada de su día porque si la religión popular fuese obediente a Dios, pues no hubiese necesidad que Jesús le enseñara a Sus discípulos nada diferente de lo que ya todos sabían. Similarmente la misma existencia de “My Father’s House” es una afrenta a la comunidad religiosa que nos rodea, porque si Dios estuviese complacido con ellas, Él no hubiese necesitado levantar una iglesia como la nuestra para ser tan diferente a ellas. Porque si aquel pacto primero hubiera sido sin falta, entonces no se hubiera procurado lugar para el segundo. Porque encontrando falta con ellos, Él dice: “He aquí vienen días,” dice el SEÑOR, “en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto.” (Heb8:7,8) Así que encontrando culpa con “iglesias” existentes, Dios me llamó a empezar una iglesia que hiciera cosas a Su manera. Esto es como “Saúl” contra “David.” Samuel dijo a Saúl, “Locamente has hecho. No guardaste el mandamiento de JEHOVÁ tu Dios que Él te había ordenado. Pues ahora JEHOVÁ hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. JEHOVÁ se ha buscado un varón conforme a Su corazón, al cual JEHOVÁ ha designado para que sea comandante sobre Su pueblo, porque tú no has guardado lo que JEHOVÁ te mandó.” (1Sam13:13,14) Dios no quiere más de lo que las iglesias existentes tienen; Él quiere algo que ellas no tienen: Obediencia a Su Espíritu. Para agradar a Dios tenemos que preservar esa obediencia, tenemos que ser diferentes. Nosotros no podemos ser atraídos al “complacer de hombres” como en tratar de ser como las “iglesias” establecidas en un esfuerzo para ser aceptados por ellas. Nosotros no estamos aquí para ser aceptados por ellas. ¡Estamos aquí para hacer algo que ellos no están haciendo! ¡Nosotros estamos aquí para obedecer a Dios! Los discípulos de Juan eran diferentes a los Fariseos. Claro que los Fariseos serían críticos de ellos y aun más así de Jesús y Sus discípulos. Porque nosotros somos diferentes de la “cristianidad” común hoy, es cierto que la gente seudo-religiosa que nos rodea será crítica de nosotros. En cualquier manera que somos diferentes a ellos, estamos rechazando su manera por una manera mejor ¡y esto es un insulto para ellos! Entonces se acordaron Sus discípulos (cuando Jesús limpió el templo con un azote) que está escrito, “Celo de Tu casa Me consume.” (Jn2:17) Nuestro celo de tener iglesia a la manera de Dios expone la hipocresía en las iglesias falsas complacientes a hombres alrededor de nosotros, ¡y les azota como el látigo de Jesús! Jesús les dijo, “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.” (Jn2:19) Aunque los discípulos oyeron a Él decir esto, ellos no lo entendieron hasta después que Él fue resucitado. (v22) Su falta de entendimiento parece difícil entender ya que Jesús a menudo les explicó estas cosas a ellos. Tomando Él a los doce, les dijo, “He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues Él será entregado a los Gentiles y será burlado e insultado y escupido. Ellos le azotarán y le matarán. Y al tercer día Él resucitará.” Pero ellos nada comprendieron de estas cosas; esta palabra les era oculta, y no entendían lo que se les decía. (Lc18:31-34) Los discípulos todavía no creyeron aun cuando María Magdalena y los otros testigos reportaron haber visto al Cristo resucitado. (Lc24:10,11) Una razón por qué ellos no creyeron aunque Jesús a menudo les advirtió es que, ¿cómo podían ellos creer que Jesús sería levantado si ellos rechazaron creer que Él sería crucificado? Pedro fue reprendido por eso. Desde entonces comenzó Jesús a declarar a Sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de los ancianos, de los principales sacerdotes y escribas; y ser muerto y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reprenderlo, diciendo, “¡Sea lejos de Ti, Señor! ¡Esto no te acontecerá!” Pero Él volviéndose, dijo a Pedro, “¡Quítate de delante de Mí, Satanás! Eres una ofensa para Mí, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” (Mt16:21-23) ¡Si la crucifixión los tomó a ellos “de sorpresa” así también la resurrección! Guarda, guarda, ¿qué de la noche? La mañana viene y también la noche. (Is21:11,12) Para creer en la mañana de resurrección tú tenías que creer en la noche de “crucifixión.” Los discípulos no querían oír sobre la noche. Similarmente hoy, “cristianos” carnales a menudo rechazan lo que ellos consideran Verdades bíblicas desagradables. Los discípulos no querían creer en la crucifixión. Pues al rechazar la primera verdad, ellos no estaban preparados cuando pasó y por supuesto ellos no estarían esperando la resurrección tampoco. Y aun así, Jesús los trajo a un entendimiento. ¡Porque ellos eran Sus discípulos Él aseguró que ellos supieran la Verdad! Respondió Jesús y le dijo, “Lo que Yo hago, tú no lo comprendes ahora, mas lo entenderás después.” (Jn13:7) Hubo tantas cosas que los discípulos fueron “enseñados” pero que no entendieron hasta luego. Pero Jesús tenía fe que Sus discípulos continuarían con Él. Que Su Padre los guardaría hasta que el Espíritu Santo viniera y abriera sus entendimientos. Por supuesto, la venida del Espíritu Santo fue el factor mayor en traerlos a “toda verdad.” Pero con respecto a misterios espirituales, Jesús no podía decir “Tú lo entenderás después” a un mero “creyente.” ¡Es sólo porque Sus discípulos tienen una relación íntima y continua con Cristo que Él está confidente que ellos podrán ver las cosas más claras después! Cuando el Señor entendió que los Fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan (aunque Jesús no bautizaba, sino Sus discípulos) (Jn4:1,2) Jesús delega trabajo a Sus discípulos. Él hizo esto en la alimentación de los cinco mil, de los cuatro mil, y aquí concerniente al bautismo. Discípulos no son “calienta bancos.” Y Él tomó los siete panes y los peces, y dio gracias, los partió y dio a Sus discípulos, y los discípulos a la multitud. (Mt15:36) “Creyentes” que no hacen nada más que escuchar a hombres predicar no son discípulos; eso es más característico de las multitudes. La multitud viene, escucha, y después se va. Y gran multitudes se congregaron junto a Él, y entrando Él en la barca, se sentó y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas. Y los discípulos vinieron y le dijeron a Él, “¿Por qué les hablas por parábolas?” Él respondió y les dijo, “Porque a ustedes se es dado saber los misterios del Reino del cielo, mas a ellos no les es dado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.” (Mt13:2,3a,10,11,13) Porque si alguno es oidor de la Palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, se va, e inmediatamente olvida que clase de hombre era. (Stg1:23,24) Discípulos participan. Ellos toman parte en el trabajo de Dios. ¡Ellos son hacedores, no oidores olvidadizos! Ellos participan en milagros. (Lc10:17) Ellos participan en las buenas obras que Jesús está haciendo. (Tit3:8) Hoy la mayoría de las llamadas “iglesias” no están llenas de discípulos sino de “calienta bancos.” Tales deberían ser llamadas iglesias de las multitudes; la iglesia de los sordos y ciegos; la iglesia de los oidores olvidadizos. Es una importante Verdad del Nuevo Testamento que para ser salvo tú tienes que ser un discípulo y tienes que ser el tipo de discípulo que está realmente siendo conformado a Cristo. Y para ser conforme a Cristo tú tienes que estar donde Jesús y Sus discípulos están, en Su verdadera iglesia, donde puedes ser enseñado por maestros designados por Cristo (Efe4:11) y verdaderamente aprender de Cristo por el Espíritu. También tienes que participar en las abras de Cristo, ¡no sólo un oidor, sino hacedor! Discípulos tienen que participar en las obras de Cristo porque ellos en un sentido muy real son “aprendices.” Para hacerse como Jesús ellos tienen que adquirir experiencia a primera mano, trabajando en las cosas que Jesús hace. Cuando estuvieron llenos, Él le dijo a Sus discípulos, “Recojan los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.” (Jn6:12) Yo siempre recojo las sobras en mi casa. Yo le he enseñado a mi familia a usar las sobras bien. Algunas personas discuten, “¡Esto es sólo comida! ¡No es importante!” “¿Que importa si las botamos?” “¡El Reino de Dios no es comida y bebida!” ¿Entonces por qué le importa a Jesús? “¿No deberíamos concentrarnos en cosas más importantes que sobras?” ¡Jesús se está concentrando en sobras aquí! Él acaba de hacer un milagro asombroso pero Jesús no desperdicia nada que Dios le da. ¡Ay de ustedes, escribas y Fariseos, hipócritas! Porque diezman la melta y el eneldo y el comino, y dejan lo más importante de la ley: justicia, misericordia y la fe. Estos eran necesarios hacer, sin dejar de hacer lo otro. (Mt23:23) Jesús dice que debemos hacer cosas grandes ¡sin dejar de hacer las cosas pequeñas! Yo puedo confiar que Dios va a suplir todas mis necesidades de acuerdo a Sus riquezas en gloria (Fil 4:19) porque Dios puede confiar que yo no desperdiciaré lo que Él me dé. Si usas las bendiciones de Dios sabiamente, tú puedes esperar que Dios te siga supliendo. (Mt25:29) Si tú abusas Su provisión, como en botando buenas sobras, te pareces más al diablo que a Jesús. El que es vago en su trabajo es hermano del que es un gran desperdiciador. (Pr18:9) El vago ni aun asa lo que ha cazado; pero diligencia es la posesión preciosa del hombre. (Pr12:27) Dios puede que corte tu abundancia para enseñarte cómo tener mejor cuidado de lo que tienes. Por supuesto, hay tiempos cuando tenemos que escoger entre ahorrar tiempo o ahorrar dinero, y necesitamos el consejo del Espíritu en tales cosas. A veces no podemos guardarlo todo pero nunca hemos de ser desperdiciadores intencionalmente. Cuando Jesús dice, “Recojan los pedazos,” Él está mostrándonos el carácter de Dios. Puede que tú y yo seamos los “pedazos” que Cristo estaba “recogiendo.” ¡Jesús espera que Sus discípulos sean diligentes en esto! ¡Dios no desperdicia nada! Sabemos que todas cosas trabajan juntas para bien para los que aman a Dios, para los que son llamados acuerdo a Su propósito. (Rom8:28) Todas las cosas trabajan juntas para bien porque Dios usa todas cosas para trabajar el bien. Todo es usado a lo máximo. Si Jesús está verdaderamente permaneciendo en ti, tú estarás haciendo uso de todo lo que Él te da de la mejor manera que puedas por el Espíritu. A veces para usar las sobras yo hago un guiso estilo “mulligan” donde todo va en el caldero. Nosotros estamos haciendo eso hoy. Después de la iglesia tendremos un “gumbo.” Todas las sobras fueron mezcladas y todas serán usadas. Al oírlas, muchos de Sus discípulos dijeron, “Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?” Sabiendo Jesús en Sí Mismo que Sus discípulos murmuraban de esto, Él les dijo, “¿Esto les ofende?” Desde entonces muchos de Sus discípulos volvieron atrás, y no caminaron con Él más. (Jn6:60,61,66) Jesús dijo, “Ninguno puede venir a Mí, a menos que el Padre quien Me ha enviado lo atrae. Escrito está en los profetas, ‘Y serán todos enseñados por Dios.’ Así que, todo aquel que ha oído y aprendido del Padre, viene a Mí.” (Jn6:44,45) Aquellos que cambiaron sus mentes sobre ser discípulos cuando las palabras de Jesús se hicieron muy duras no pudieron ser atraídos por el Padre. ¡Ellos tuvieron que haber venido por razones personales! Cuando tú veas un discípulo real va haber un aumento visible de conformación a Cristo. La vida de Pablo siguió el modelo de Cristo aun hasta el punto de poner su cara como piedra para ir a Jerusalén. (Is50:7;Hch21:13) Muchas de las experiencias en la vida Cristiana de Pablo fueron muy similares a las cosas que Jesús pasó y Pablo las manejó en maneras similares a Cristo: Sus persecuciones y pruebas por los Judíos son un ejemplo. ¡Pablo respondió a todo sufrimiento en la manera que Jesús lo haría lo cual demostró el Cristo en él! No es diferente hoy. Si yo tengo a Jesús en mí, tú me verás pasando por cosas como las que Jesús pasó y las que Pablo pasó, y yo manejaré las cosas tal como ellos lo hicieron el cual demostrará ¡la realidad de Cristo en mí! La conducta semejante a Cristo sale automáticamente si Jesús en verdad está en ti. Yo no tuve que estudiar las Escrituras para aprender a recoger los pedazos. Fue instintivo en mí hacer eso. Hay una unción para hacerlo. Dios no es desperdiciador. Jesús no es desperdiciador. ¡Él está en mí, así que yo no soy desperdiciador! Está en mí ser así porque yo soy nacido de nuevo de Dios. Tú también puedes ver aquí que Jesús no arrasca picazón de oídos para aguantar personas. (2Tm4:3,4) ¡Él no adula! Él siempre habla la Verdad, le guste a la gente o no. Jesús predicó lo que algunos llamaron una palabra dura y muchos de Sus discípulos se fueron. De igual manera en “My Father’s House” todo apóstata que se ha ido se fue por causa de una palabra dura. También es cierto que si ellos hubiesen sido traídos aquí por Dios todavía estarían aquí. Es obvio que vinieron por una razón egoísta en la cual ellos fueron desilusionados. Ustedes quienes permanecen en “My Father’s House,” ¿están aquí porque Dios los atrajo? Si tienen dificultades con palabras duras, ustedes están mostrando que son más parecidos a los que se fueron que a los que se quedaron. Jesús le dijo a los doce, “¿Quieren ustedes irse también?” (Jn6:67) Y Simón Pedro respondió, “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes las Palabras de vida eterna.” (v68) Lo que Jesús dijo pudo haber sido una palabra dura para los doce también, pero los verdaderos discípulos de Jesús reconocieron algo que los que se fueron no. “Tú tienes las Palabras de vida.” Los verdaderos discípulos en “My Father’s House” se han quedado por la misma razón. Nosotros también podemos decir, “Nosotros tenemos las Palabras de vida.” Eso es lo que nos mantiene juntos; sabiendo que la Verdad de Dios está aquí. En esto conocerán todos que ustedes son Mis discípulos, si tienen amor los unos con los otros. (Jn13:35) Que se amen unos a otros; como Yo los he amado. (v34) En esto hemos conocido amor, en que Él puso Su vida por nosotros; y también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. (1Jn3:16) Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. (v14) Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en Verdad. (v18) Iglesias falsas y cristianos falsos piensan que tienen vida eterna porque hacen algún tipo de profesión de labios de amar a los hermanos pero este no es el tipo de amor demostrado en Juan 13 o descrito en 1ra de Juan 3. El amor que prueba que tú has pasado de muerte a vida no es sólo un sentimiento emocional; alguna cosa oculta que tú sólo sabes adentro. Amor Cristiano tiene que ser demostrado en buenas obras; tales buenas obras como dando tu vida o rendir cosas como tus propios placeres personales para poder ser de ayuda a los hermanos. (1Jn3:16-18) Si eso no es lo que estás haciendo, tú no tienes ningún derecho de considerarte un discípulo. (Jn13:35) De acuerdo a Cristo tampoco nadie más te considerará ser uno, porque El Discipulato es definido por las acciones externas que tu amor trae hacia los hermanos; ¡donde tus labores de amor son visibles y realmente útiles! (Jn13:34,35) Si tu “buena obra” no es muy útil, ¡nadie le va a dar gracias a Dios por eso! Piadosas obras buenas traen gloria a Dios porque causan a las personas que las reciben a alabar a Dios por el Cristo en ti quien ha hecho esas cosas buenas para ellos. Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que ustedes profesan al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de su contribución para ellos y para todos. (2Cor9:12,13) La excusa mundana que “Es el pensamiento que cuenta, no el regalo” es una mentira. Si el regalo no es algo bueno, el pensamiento no lo fue tampoco. Si tu pensamiento no presenta un regalo que en verdad sea útil, entonces tú no estás pensando bien. No es el pensamiento que cuenta. Es el regalo que cuenta. De hecho, cuenta tanto que si el regalo no llega a esos que lo necesitan, sería como si nunca hubiese pasado y no habrá ningún fruto para tu cuenta. Porque le agradó a los de Macedonia y Acaya hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén. Les agradó de veras, y son deudores a ellos; porque si los Gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, su deber es también ministrarles de las cosas materiales. Así que, cuando haya concluido esto, y les haya sellado a ellos este fruto, pasaré entre ustedes rumbo a España. (Rom15:26-28) Una buena intención no cumple nada a menos que tú completes el hacerlo. Ahora, lleven también a cabo el hacerlo, para que como estuvieron prontos a querer, así también lo estén en cumplir conforme a lo que tengan. (2Cor8:11) Así que El Discipulato es evidente por un amor que labora y pone abajo intereses personales para el beneficio de los hermanos, la iglesia, y el Reino de Dios. Ese es el amor que le muestra a las personas que ustedes son discípulos de Cristo. En esto es glorificado Mi Padre, en que lleven mucho fruto; y así serán Mis discípulos. (Jn15:8) Tú no puedes ser un discípulo si no estás dando frutos. El Discipulato es definido en ser fructífero. Pero producir mucho fruto no está separado de; En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si tienen amor los unos con los otros. (Jn13:35) Es el amor mutuo que produce el fruto. (Gál 5:6) ¡El Discipulato es evidenciado en amor fructífero! Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a Sus discípulos. (Jn21:1) Él se mostró sólo a los discípulos y no a más nadie. Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó a Sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos. (v14) A Éste levantó Dios al tercer día, y lo mostró abiertamente; no a todo el pueblo, sino a testigos escogidos antemano por Dios, (esos testigos eran los discípulos) a nosotros que comimos y bebimos con Él después que resucitó de los muertos. (Hch10:40,41) En (Inglés) nuestros libros de la Gloria de Su Gracia “Verdadera Fe” 1 y 2, nosotros explicamos como Dios escogió a hombres de integridad, hombres santos para ser Sus testigos para que ellos fueran creídos. ¡Los discípulos son hombres santos! ¡Su testimonio es confiable! Cristo no se mostró a los profanos porque Él no necesita “testigos” injustos. Los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron, “No es justo que nosotros dejemos la Palabra de Dios para servir mesas. Pues, hermanos, busquen de entre ustedes... (aquí ellos dan el mandado a designar los diáconos) Y nosotros nos daremos continuamente a oración, y el ministerio de la Palabra.” (Hch6:2-4) ¡Los apóstoles no están envueltos en evangelismo en este tiempo! Sino que están manteniéndose muy cerca a Dios para poder dirigir la iglesia apropiadamente. El evangelismo ahora está tomando lugar entre los discípulos. Después que Felipe evangelizó a Samaria algunos de los apóstoles van allá a bautizar los nuevos discípulos en el Espíritu Santo. (Hch8:14,15) Y crecía la Palabra de Dios, y el número de los discípulos se multiplicó grandemente en Jerusalén. (Hch6:7) Saulo respirando aún amenazas y muerte contra los (“¿creyentes?” ¿Es eso lo que dice? ¡No, no dice creyentes! Dice) discípulos del Señor. (Hch9:1) Si tú no eres un discípulo, ¡nadie puede notar que eres un creyente! Concerniendo los llamados creyentes referidos en, Con todo eso, aun de los gobernantes muchos “creyeron” en Él; pero a causa de los Fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban más la gloria de hombres que la gloria de Dios. (Jn12:42,43) Saulo ni siquiera podía saber que tales personas eran “creyentes” así que ellos no estarían en peligro de sus persecuciones. A menos que tú confieses a Jesús ante los hombres, tú no eres un creyente “salvo.” (Mt10:32,33) Las “iglesias” de hoy necesitan arrepentirse de esa herejía en la cual presumen que sólo porque tienen una “creencia” oculta en Cristo van a ir al cielo. Tú no vas a ir al cielo a menos que seas un discípulo. Si eres un discípulo tu conducta tiene que hacerse tal que todos saben que tú eres un creyente. El “creer” de un discípulo es público. “Ellos conocerán que ustedes son Mis discípulos por lo que ustedes están haciendo.” (Jn13:35) Después de la conversión de Pablo él estuvo algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. (Hch9:19) Y cuando los Judíos trataron de matarlo, los discípulos tomándole de noche, lo ayudaron a escapar. (v25) Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los (¿creyentes? No) ¡discípulos! pero todos le tenían miedo. (v26) Como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron (v38) a traerlo para levantar a Dorcas... Y a los discípulos se les llamó Cristianos por primera vez en Antioquía. (Hch11:26) Meros “creyentes” no tienen derecho de ser llamados “Cristianos.” ¡Solo discípulos son dignos de ser llamados “Cristianos!” Pero ellos, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, cuando los Judíos levantaron una persecución llegaron a Iconio. Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo. (Hch13:51,52) Después del apedreamiento de Pablo, rodeándole los discípulos, se levantó. (Hch14:20) Pablo es levantado en una reunión de los discípulos. Y cuando ellos predicaron el evangelio en Derbe e hicieron muchos (¿creyentes?) ¡discípulos! (v21) Las escrituras raramente usan la palabra “creyente.” Jesús dijo, “¡Hagan discípulos!” ¡Id y haced discípulos, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado! (Mt28:19,20) El discípulo es enseñado a obedecer a su Maestro. Después de predicar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, Iconio, y a Antioquía, fortaleciendo las almas de los discípulos, exhortándoles que permanecieran en la fe, y diciéndoles, “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Dios.” (Hch14:21,22) Así que si ustedes son verdaderos discípulos, no dejen que las tribulaciones los alteren. Hermanos míos, tengan por sumo gozo cuando se hallen en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra perfecta, para que sean perfectos y completos, sin que les falte cosa alguna. (Stg1:2-4) Es a través de paciencia en las pruebas que los discípulos se harán perfectos en Cristo – el cual es la meta del Discipulato. Así que a los discípulos los fortalece oír esta Verdad. De allí navegaron a Antioquía, desde donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido. Y se quedaron allí mucho tiempo con los (¿creyentes? No, con los) ¡discípulos! (Hch14:26,28) Después de estar allí algún tiempo, (Antioquía) salió, recorriendo por orden la región de Galacia y de Frigia, fortaleciendo a todos los (¿creyentes? No) ¡discípulos! (Hch18:23) Aconteció que mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo, “¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?” (Hch19:1,2) Estos eran discípulos de Juan que aún no habían sido bautizados en Cristo. Juan había estado preparando a sus discípulos para Cristo y es evidente que hizo un buen trabajo porque tan pronto que esos discípulos oyeron lo que era mejor ¡ellos recibieron! Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. (Hch19:5) Después que cesó el alboroto, (el tumulto de Diana en Efeso) Pablo llamó a los discípulos, los abrazó y salió para ir a Macedonia. (Hch20:1) En el primer día de la semana, cuando los discípulos se reunieron para partir el pan, (En contraste a los Adventistas del 7º día y su herejía del “Sábado,” los verdaderos discípulos escogieron el día del Señor, el día de Su resurrección como su día primario de adoración. Vea también 1Cor16:2) Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche. Había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos. Y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto. (Hch20:7-9) Cuando la Biblia menciona que había muchas lámparas en ese aposento, indica que Eutico fue vencido por los humos que estaba respirando de las lámparas. ¡No fue porque él era vago o que se durmió porque no estaba poniendo atención! Porque yo sé que después de mi partida entrarán entre ustedes lobos salvajes, que no perdonarán al rebaño. Y de ustedes mismos se levantarán hombres hablando cosas perversas para atraer a los discípulos tras ellos. (Hch20:29,30) ¡Satanás y sus seguidores están tras los discípulos! No es de ningún significado que ellos alejen a meros “creyentes,” porque los creyentes no-discípulos de toda manera no son “salvos.” Si satanás quiere estorbar a los que están siendo salvos, es detrás de los discípulos que él tiene que ir. Por eso es que la advertencia de Pablo es a los discípulos. Si eres un discípulo, tú serás atacado por la precisa razón que eres un discípulo. Siendo un verdadero discípulo es lo que te hace ser un enemigo al mundo, y siendo discípulos de Jesús es lo que hace al mundo odiarnos de la manera que lo odió a Él. (Jn15:19) Después de considerar todas estas escrituras es fácil ver que en verdad no puedes ser un creyente a menos que seas un discípulo. ¡Ni tampoco puedes ser salvo a menos que seas un discípulo! Y un verdadero discípulo se caracteriza por un comportamiento muy distintivo: Tú no puedes ser un discípulo de Jesús a menos que renuncies a todo. (Lc14:33) No eres un verdadero discípulo a menos que ames a Jesús más que a tu madre, padre o hermano. (Mt10:37) Tú no eres un discípulo de Cristo a menos que estés dando mucho fruto. (Jn15:8) No pueden ser discípulos de Jesús a menos que estén dando sus vidas unos por otros en obras de amor. (Jn13:34,35) Tú no eres un verdadero discípulo a menos que estés obedeciendo los mandamientos de Jesús, (Jn14:15) a menos que estés siendo conformado a la imagen de Cristo, (Rom8:29) a menos que seas un miembro activo de una iglesia real, participando y haciendo tu parte para ayudar a los otros crecer en perfección. (Efe4:11-16) Todas estas son características de los discípulos de Jesús y tienes que tenerlas o no oirás, “Bien hecho buen y fiel sirviente” en el Juicio. Profecía: Yo no he cambiado el camino a la salvación. Siempre ha sido a través del Discipulato. ¡Son los falsos maestros quienes han cambiado los significados de las cosas que he puesto en Mi Palabra y han torcido Mi Palabra para hacer la gente tibia e infructuosa! Yo nunca he cambiado y Mi Palabra nunca cambia, ¡pero los malvados han convertido Mi gloria en vergüenza! Ahora Yo digo, para ser salvo tú tienes que hacerte Mi discípulo y tienes que venir ante Mis verdaderos discípulos para ser discipulado; quienes conocen Mis caminos, quienes son agradables a Mí. ¡Ay de aquellos que piensan que pueden creer por su cuenta y ser salvos! Pero aquí en “My Father’s House” Yo tengo un Apóstol Bill Taylor, con quien estoy complacido; quien discípula a los hijos que Yo he traído a este lugar. Porque en este lugar Yo tengo verdaderos discípulos, Yo los causaré a ser fructuosos en hacer nuevos discípulos. Y Yo estoy bien complacido con Mi iglesia aquí porque ella es una verdadera escuela de Mi Espíritu y ella ciertamente está dirigiendo a Mis discípulos a perfección, así dice el Señor. Profecía: Acán era un “creyente.” Ananías y Safira eran “creyentes,” pero en ambos casos Yo maté “creyentes.” No es suficiente sólo ser un “creyente.” Acán creía en Mí pero no obedeció Mi Palabra. Ananías y Safira creían en Mí, pero le mintieron a Mi Espíritu. No es maravilla que solo discípulos serán permitidos a entrar en Mi Reino. Porque un discípulo no Me mentiría a Mí. Un discípulo obedecerá Mi voz en todo lo que Yo le diga que haga. Toda Mi gracia, todas Mis riquezas, todo lo que necesitas se le ha hecho disponible a esos de ustedes que verdaderamente son Mis discípulos. Y todos en su alrededor verán que ustedes son Mis discípulos por su obediencia, su amor y Mi Espíritu trabajando en ustedes para querer y hacer de Mi buen placer. Por cuanto ustedes vieron en la Palabra, fueron Mis discípulos que pudieron ser llamados a obrar milagros y demostrar Mi poder. Fueron Mis discípulos quienes eran los fiables, y en eso los estoy haciendo a ustedes. Así que todos alrededor de ustedes verán esto y ellos los llamarán diciendo, “Mándenos discípulos.” Ellos oirán de ustedes y dirán, “Mándenos discípulos para que podamos oír la Palabra de Dios,” porque discípulos son los únicos que realmente Me conocen y que en verdad pueden enseñar a otros a Conocerme, así dice el Señor. (Profecías pronunciadas en “My Father’s House”) Epilogo: Salvación es absolutamente sujeta a que el creyente realmente tenga a Cristo en él. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe del Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a Sí Mismo por mí. (Gál 2:20) ¡Aparte de Mí nada pueden hacer! (Jn15:5) Los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios. (Rom8:14) Cristo en ti es tu esperanza de Gloria. (Col 1:27) Si Cristo está realmente en ti, entonces Él te estará guiando por Su Espíritu, y Él de ninguna manera te guiará a una iglesia falsa o herética o a ninguna iglesia que no te ayude a seguir a perfección. A Quien predicamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre. (Col 1:28) Dios es luz, y en Él no hay ningunas tinieblas. (1Jn1:5) Y Ninguna mentira procede de la Verdad. (1Jn2:21) La verdadera iglesia es la columna y fundación de la Verdad. (1Tm3:15) Cualquier iglesia que no es la columna y la base de la Verdad no es de Cristo. Cualquier iglesia enseñando cualquier cosa que sea mentira no es de la Verdad. El único trabajo que Jesús hace en tales iglesias es ayudar a Su pueblo salir de ellas y entrar en la Verdad. ¡Jesús es la Verdad! (Jn14:6) Él no puede ser la Cabeza de una iglesia que no lo está siguiendo a Él -Verdad, ¡pero a lo contrario está siguiendo mentiras! Es bueno pensar que nombres no importan, y que todo lo que tienes que hacer es creer y hacer bien para ser aceptable a Dios, pero sin la dirección de Jesús tú no puedes producir buen fruto. (Jn15:4) Así que es falso pensar que puedes hacer bien en una iglesia mala, o que Jesús te estaría dirigiendo a tal lugar. También, Juan dice que si tú hasta saludas a un predicador falso, tú tomas parte en sus hechos malvados. (2Jn10,11) Cuánto más si participas en una denominación errónea, le estás dando tú crédito a sus mentiras y muestras que valoras más las alabanzas de hombres que las de Dios. (Jn12:43) Hay tanta “cristianidad” corrupta que casi todo el que ha sido expuesto a cualquier cosa llamada “cristiana” en estos días ha sido indoctrinado con numerosas mentiras religiosas, presunciones y doctrinas de demonios (1Tm4:1) de las cuales ellos tienen que ser liberados antes que ellos puedan “permanecer en la Verdad.” Pero si tú en verdad tienes un corazón para conocer a Dios y continuas en Su Palabra, Su Verdad te hará libre. Solo entonces serán ustedes discípulos en hecho y en Verdad. (Jn8:31,32) Profecía: Cuando Yo Me encontré con los discípulos en el camino hacia Emaús Yo no Me revelé a ellos inmediatamente, pero después que Yo Me les revelé sus palabras fueron, “¿No ardía nuestro corazón en nosotros mientras Él habló con nosotros? ¿No nos abrió Él las Escrituras?” Yo les pregunto, ¿No les arde su corazón con pasión cuando Mi predicador aquí les enseña? ¿No les abre él las Escrituras a ustedes? ¿Entonces quién les está hablando a ustedes? ¿Es un hombre o es Cristo? Y Yo les pregunto, ¿Cuando ustedes se encuentran con estas personas que declaran ser Cristianos pero no son, ustedes alguna vez le presentan esto? “En nuestra iglesia cuando nuestro predicador predica, nuestros corazones arden dentro de nosotros. ¿Qué pasa en la tuya? ¿Qué pasa cuando tu predicador predica?” Porque Yo les digo, ahí mismo es la diferencia entre quién es de hombre y quién es de Dios. Porque Mi Palabra es un fuego en las bocas de Mis verdaderos predicadores, y Mi Palabra inicia un fuego en los corazones de Mis verdaderos discípulos, dice el Señor. Profecía: Mirad que Yo vengo pronto para dar a cada uno de acuerdo a su obra. Yo tengo mucho trabajo para ustedes hacer ya que Yo he dicho que los campos están blancos para la siega pero los trabajadores son pocos. Yo les estoy enseñando a ser buenos discípulos que son guiados por Mí, que Me oyen y Me obedecen. Y Yo les daré mucha ayuda por gracia para traer una cosecha que glorifique al Padre para que sean encontrados dignos de Mi Reino. Pero ustedes tienen que escoger a trabajar, a Seguirme y a Obedecerme. Yo les he dado libre voluntad y no les quitaré eso a ustedes. Esos que hacen las decisiones correctas de Seguirme, de ir adonde Yo mande, y permanecen en Mi Palabra darán mucho fruto. Pero los que escogen complacer su carne y no sembrar a Mi Espíritu, quienes ceden a la tentación y siguen sus propios deseos y oyen la voz del extraño recibirán juicio. Mi Palabra es verdadera. Mi Palabra no se torcerá, y no se romperá. Ustedes recibirán lo que dice Mi Palabra de acuerdo a las decisiones que tomen ustedes. He aquí, Yo vengo pronto para dar a cada cual de acuerdo a su obra, así dice el Señor. Profecía: Concerniente a esta malvada generación adánica, cuando uno de esta generación encuentra al Señor y viene al Señor en una verdadera fe, él muere una muerte tan real como si hubiese muerto y sido enterrado. Él está ahora separado de esa generación adánica. Él no tiene nada que hacer con ellos. Ellos lo han perdido y él los ha dejado igual que si él hubiese ido a la tumba. Excepto que él no ha ido a la tumba, él ha muerto e ido al cielo, y está sentado en lugares celestiales en Cristo Jesús donde él está muerto para ellos pero vivo para Dios. Y aunque él está sentado en los cielos en Cristo Jesús, todavía su cuerpo está en la tierra. Diferente al que muere en la generación adánica y es enterrado y no es útil a nadie, este es ahora de gran uso para Mí y se convierte en Mi discípulo; un miembro viviente de Mi cuerpo aquí en la tierra; no del mundo, pero capaz de afectar muchas cosas dentro del mundo; y capaz de causar que otros vean lo que necesitan hacer para llegar a la vida. Y aunque él está muerto, aún vive. Él vive para Mí y demuestra Mi vida en este mundo y él se vuelve en un vaso muy fructífero para Mí y digno de pasar eternidad Conmigo. La muerte de un verdadero discípulo es real, es tan real como si él fuese puesto dentro de la tumba. Pero la vida de un verdadero discípulo es real, y es tan real como la resurrección de Cristo, dice el Señor. Profecía: Las cosas que Yo les pido que hagan parecen ser muy difíciles. Pero consideren, si Yo les estuviera pidiendo que hagan las cosas ordinarias que ya todos hacen, no hubiese propósito en instruirlos a hacerlas ya que todos las están haciendo. Pues está escrito, ¿Qué de bueno tiene si saludas a tus amigos? ¿No hacen eso los incrédulos? ¿Qué de bueno tiene si amas a tu familia? ¿No hacen eso los incrédulos? ¿Les debo Yo enseñar lo que ya ustedes saben? ¡No! Yo he venido a enseñarles lo que no saben. Y Yo he venido a decirles que hagan cosas que son muy duras para su carne hacer, porque son contrarias a las formas de la carne. Así que Yo les estoy mostrando una forma mejor que esos que no Me conocen no hacen ni lo quieren hacer, ya que viene en contra de su naturaleza caída porque su naturaleza es como la naturaleza de su padre el diablo. Pero Yo los estoy llamando a ser Mis discípulos e hijos de Dios. Yo les estoy pidiendo que demuestren una naturaleza que es muy diferente a la de este mundo y de la gente en este mundo. Yo les estoy pidiendo que demuestren Mi naturaleza. Y aunque parezca difícil, que es el pan de adversidad y el agua de aflicción, cuando ustedes se levantan y toman verdaderos pasos de obediencia, ustedes rompen las cadenas que los han atado a la naturaleza baja, y entran a la naturaleza más alta por fe, y ustedes logran esto por el poder de Mi Espíritu. Pues aunque parece difícil, ustedes logran una liberación al hacer cosas que otros no, y entran a la libertad del Espíritu y la gloriosa libertad de los hijos de Dios cuando ustedes obedecen las cosas que Yo les pido que son tan contrarias a su carne, que ustedes no lo pensarían hacer si Yo no se los hubiera ordenado. Pero porque ustedes Me aman y guardan Mis mandamientos, ustedes caminan en Mi Espíritu y son Mis discípulos en verdad, dice el Señor. Profecía: Cuando tú percibes Mi propósito ¿puedes hacerlo tu propósito? ¿Puedes tomarlo en tu corazón y proponer en tu corazón cumplir Mi voluntad? ¿Puedes proponer en tu corazón lograr todas las cosas teniendo que ver con el buen placer de Mi voluntad cuando te muestro cuál es Mi voluntad? Porque Yo a menudo te he mostrado Mi voluntad y te he visto a menudo empezar con fervencia, y después te he visto crecer lento y vago y te olvidas del propósito en lo que estás haciendo, el cual propósito cae y tu bendición cae porque no has guardado el propósito en tu corazón. Yo te digo esto, conocer Mi propósito es vida para ti. Guardar Mi propósito es fuerza para ti. Y aguantándote de Mi propósito aún cuando parece que no está pasando es la prueba de tu fe. Cuando parece que el propósito que Yo he propuesto para ti y tú has propuesto hacer para Mí no va a suceder, ahí es cuando los discípulos verdaderos se esmeran. Ahí es cuando claman; es cuando sufren; (como una mujer en parto) es cuando ayunan; es cuando ellos no permiten que Mi propósito sea vencido. Así como dice en Isaías, “Yo vi el sufrimiento de Su alma,” Jesús no dejó en Sí Mismo fallar de cumplir Mi propósito. Y cuando Yo te vea sufriendo en tu alma para sostenerte al propósito a todo costo, te digo que Yo Me sostendré contigo y tú vencerás y Mi propósito será cumplido cuando lo desees con todo tu corazón, dice el Señor. Profecía: Yo estoy derramando Mi Espíritu aquí de una manera asombrosa. Multitudes alrededor de ustedes nunca experimentarán lo que ustedes están experimentando en este lugar y a través del fruto de la Gloria de Su Gracia. Mi Espíritu viene por la puerta, que es Jesús. Cuando uno viene a través de Cristo, Mi Espíritu obra de manera poderosa para humillarlo y quebrantar su corazón y él se detesta y odia lo que él era antes. Y él se quedará en ese lugar de humildad y quebrantamiento. Ahí es el sitio verdadero del Discipulato, donde Yo ciertamente puedo formar a Mi Hijo dentro del que venga por la puerta así como ustedes están viendo en sus propias vidas. Cuando Yo hago esto también hay una resurrección en un discípulo real. Las iglesias falsas lo tienen al revés. Ellas fiestan antes de la muerte y ellas no tienen una muerte. Mis verdaderos discípulos tienen una muerte y entonces hay una resurrección y hay un gozo muy real porque Cristo está realmente siendo formado en Mis verdaderos discípulos. Esa es la obra que está ocurriendo a través de la Gloria de Su Gracia, porque ese es el fruto que Yo estoy buscando; un creyente que viene a Mí en fe, quebrantado de corazón y se detesta, y permite que Yo lo limpie, lo lave, y forme a Cristo en él. ¡Esa es la obra que ustedes están viendo ser hecha aquí! Pero hay mucho más por venir. Yo estoy derramando Mi Espíritu asombrosamente y la Gloria de Su Gracia traerá sumamente más fruto, y por Mi Verdad va avergonzar grandemente a los que dicen que Me conocen, pero no Me conocen, así dice el Señor. (Profecías pronunciadas en “My Father’s House”) La Gloria de Su Gracia está ofrecidá gratis. Sin embargo, contribuciones de impuestos deducibles pueden ser hechas a “My Father's House” y son muy apreciadas. 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